viernes, 17 de abril de 2015

La calle "Gol de Nayim" en Trasmoz, uno de los pueblos más peculiares de España

Trasmoz es un pueblo de Zaragoza de apenas 75 habitantes. Pero en él se pueden encontrar multitud de anécdotas. Sobre él pesa la excomunión que se hizo a finales del siglo XIII, en el XVI fue maldecido por los monjes del Monasterio de Veruela. Al parecer era terreno donde habitaba la brujería y religiones paganas y herejes en una región plenamente católica. En Trasmoz también fue donde ETA mantuvo secuestrado al Dr Julio Iglesias Puga, padre del célebre cantante Julio Iglesias y al que raptó con la intención de cobrar un rescate económico. En la operación, al parecer, también se encontraba involucrado, Carlos el Chacal, uno de los terroristas más famosos en la década de los 70 y 80... Su castillo, del siglo XII y testigo de esos actos de brujería que condenaron a su excomunión, fue adquirido por Manuel Jalón, el inventor de la fregona... Miles de anécdotas. Un "post que se escribe solo" me decía mi hermano.

Pero para aparecer en el blog, hacía falta el guiño futbolístico. Y también lo tiene Trasmoz. Una de sus calles fue bautizada como "Gol de Nayim" en recuerdo al mítico tanto del jugador del Zaragoza en la prorroga de la Recopa de 1995 que supuso el triunfo frente al Arsenal en el Parque de los Príncipes de París. Uno de esos goles inolvidables que ya se quedan grabados para todos los que lo vimos. Y que la única pega que se puede ponerle, es que no los haga tu equipo para que la satisfacción sea completa. Ese gol que supuso el triunfo en la desaparecida Recopa es uno de las últimas grandes hazañas del conjunto maño, que ultimamente se está acostumbrando más a la división de plata que a los éxitos europeos. Trasmoz, quizá avisado por alguna bruja ya había elegido que merecía ser recordado en una de sus calles. 

miércoles, 15 de abril de 2015

Y las mujeres se sumaron a la fiesta del fútbol en Irán


Fue uno de los hitos más importantes del deporte en Irán. El Estado asiático ha cosechado algunas medallas en los últimos Juegos Olímpicos, y mantiene una interesante tradición en deportes de lucha. Pero como en todos los lugares del mundo, el fútbol es el deporte más mediático y que cuenta con mayor número de seguidores. La Selección había sido campeona continental en tres ocasiones consecutivas (68,72 y 76), y consiguió clasificarse para la fase final del Mundial de 1978. Sin duda, sus mejores momentos. Pero desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, los progresos futbolísticos se habían detenido. Tanto a nivel asiático, donde no ha repetido corona, como diversos impedimentos que le impidieron regresar a un Campeonato del Mundo... hasta noviembre de 1997.

En ese año, Irán se quedó a las puertas de clasificarse directamente en la zona asiática, pero fue aventajada por Arabia Saudí. Hubo de jugarse un puesto entre los mejores segundos, pero se vio superada por Japón. Así que tuvo que tomar parte en el repechaje que le enfrentaría al campeón de Oceanía, Australia, a doble partido. En esa Australia, que entrenaba Terry Venables, había rostros conocidos, el portero Bosnich, el delantero Viduka o algunos ex de la liga española como Vidmar o Aloisi. En Irán, su jugador más destacado era Ali Daei, que luego haría carrera en Alemania. En el partido de ida, Irán no pudo pasar del empate a uno. Las cifras hablan de la presencia de hasta 128.000 personas en las gradas del estadio Azadi. Presencia únicamente masculina. Ya que las mujeres tenían prohibido el acceso. Como tantas otras prohibiciones que las acompañan. 

No era el mejor resultado para afrontar la vuelta. Pero, la Selección iraní supo reponerse pese a ir perdiendo 2-0 y parecer que su presencia en Francia iba a resultar imposible. Dos tantos muy seguidos en los minutos 71 y 75, pusieron en ventaja a los persas. El marcador ya no se movió y era la Selección iraní la que conseguía su pase para el Mundial de Francia 98.

Teherán salió a la calle a celebrar el triunfo. Era una victoria inesperada tras muchos años alejada del fútbol de primer nivel. Pero, la celebración era totalmente imprevista y espontánea en un régimen tan rígido como el iraní. A la misma, se sumaron, las mujeres, cuyo ámbito de vida estaba practicamente reducido al doméstico. Muchas de ellas se despojaron de la obligatoria hiyab y mostraban su rostro y su cabello sin complejos. Desafiando las severas leyes que impone el Estado. En las celebraciones, apareció también el alcohol y la milicia religiosa que debía controlar los festejos, asumió la imposibilidad de hacerlo y permitió que continuasen. 

La Capital era una fiesta. Y no solo se redujo a esa noche. A los dos días, se preparó un recibimiento para los futbolistas en el estadio Azadi. De nuevo, solo estaba autorizada la presencia de hombres. Pero surgió una amplía presencia femenina que se encontró con la prohibición de acceder al estadio. Lejos de retirarse, se convirtió en una manifestación improvisada, que finalmente consiguió romper los cordones de seguridad y entrar en el campo de fútbol y sumarse al recibimiento. Los medios de comunicación pedían a la ciudadanía abstenerse de las celebraciones sin éxito. La policía, de nuevo, sobrepasada, hubo de bajar los brazos ante el empuje. El inesperado triunfo en fútbol, significaba un hito deportivo a nivel nacional. Pero el régimen de los ayatolás se encontró, a su vez, con un desafío social que no contemplaba.

Por cierto, pese a estos actos, la prohibición de que las mujeres pudiesen acudir al fútbol en directo se mantuvo hasta 2006.

sábado, 11 de abril de 2015

El duelo entre EEUU e Irán en el Mundial de Francia 98


Uno de esos caprichos del destino y de los sorteos futbolísticos se dio en el Mundial de Francia. El grupo F encuadró junto a EEUU e Irán. Dos países enfrentados, que mantienen disputas desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979. No existen relaciones diplomáticas formales, Bush llegó a incluir al país asiático en su Eje del Mal, la expresión "La Bestia" o "El Gran Satán" es un epíteto habitual para referirse a EEUU desde Teherán y los riesgos de un conflicto bélico se han mantenido firmes durante todo este tiempo. También, ha habido intentos de acercamiento, que nunca han cristalizado de manera completa. De hecho, hace pocos días se mantenían negociaciones para intentar alcanzar un pacto en materia nuclear. Así que, en Lyon, el 21 de junio de 1998, el fútbol de nuevo podía escenificar el conflicto o servir de puente entre estas dos naciones distanciadas. Desde luego, el morbo era inevitable.

En esta ocasión triunfó la concordia desde el principio. Los jugadores no calentaron el encuentro, el rumor de abandonar la competición de los iraníes por la emisión de la película "No sin mi hija" no se produjo. Aún así, ambos conjuntos eran conscientes de lo que representaban. Todo se midió con lupa. Hubo hasta que negociar que equipo iniciaría el momento de darse la mano. Se hizo el protocolario intercambio de regalos, ramos de rosas blancas para cada jugador estadounidense por parte de la República Islámica, el banderín federativo por los estadounidenses. Tras la interpretación de los himnos, los jugadores de los dos países aceptaron hacerse una fotografía conjunta, idea pactada al parecer por los dos seleccionadores. 

Por supuesto las medidas de seguridad eran severísimas. Se rumoreó que un grupo opositor iraní había adquirido más de 7000 entradas y preparaba una gran acción en el encuentro. Los cuerpos de seguridad francesa, trataban de evitar todo el despliegue. Resultó imposible y hubo abundante presencia de opositores. La policía francesa, intentó evitar la entrada en el país de muchos emigrantes iraníes que vivían en Centroeuropa y en los países nórdicos. Y también trató de requisar la entrada en el estadio de banderas y fotografías con el rostro de Massoud Rajaví y del movimiento del "Consejo de la Resistencia iraní". Aún así, acabaron accediendo y pudieron verse en muchas personas.

Finalmente el encuentro finalizó con la victoria iraní, que pudo cobrarse esa victoria moral sobre el enemigo intimo. 2-1 e intercambio de camisetas cortés entre jugadores. Pero en Teherán, que el partido se había tomado como todo un hito nacional, estallaron los festejos. La victoria sobre los americanos lo merecía. 

jueves, 9 de abril de 2015

Irán amenazó con retirarse del Mundial 98 por la emisión de "No sin mi hija"


"Not without my daughter" fue uno de esos libros que consiguió un inesperado éxito de ventas y se tradujo a practicamente todos los idiomas del mundo. Contribuyó a dar visibilidad al problema de mujeres occidentales que contraían matrimonio con un iraní, acudían a la República Islámica, país de su marido y allí se encontraban atrapadas. Sin derechos. Sin ningún poder de decisión. Subyugadas por la voz de su esposo, que era la única válida. Su autora Betty Mahmoody narró su historia real, cuando en agosto de 1984 acudió con su marido y su hija de cuatro años a Teherán a visitar a la familia paterna, en principio por apenas dos semanas. Pero una vez allí, la situación pareció convertirse en definitiva. Se le quitó el pasaporte. Se encerró en la casa de sus familiares. Tuvo que permanecer dos años en un país donde carecía de derechos, debía ir cubierta y su única actividad era permanecer al cuidado del hogar. La relación incluía maltratos físicos, amenazas de muerte y estar largas temporadas alejada de su hija. Cualquier solicitud de apoyo institucional (más complicada aún, al no existir relaciones entre EEUU-Irán) resultaba contraria a la normativa iraní. El matrimonio era válido, y por tanto, la única voz con poder decisorio era la del varón. Finalmente, tras dos largos años y un complicado peregrinaje de más de 800 kilómetros, apoyado por gente contraria al régimen de los Ayatolás, Mahmoody logró escapar a Turquía con su hija. Posteriormente publicó su famoso libro, al que siguió una segunda parte "For the love of a child" y fundó la ONG, One World: Ford Children. El libro, aseguraba que existían muchos más casos de mujeres occidentales "retenidas" por su maridos en Irán, fue llevado al cine en 1991, protagonizado por Sally Field y Alfred Molina. Y pese a que tanto libro como película fueron críticadas y rechazadas por el Gobierno de Irán, supusieron abundante propaganda contra un régimen enemistado con Occidente. Y máxime por el alto grado de repercusión que tuvieron. Menos tuvo, el documental que ofreció el punto de vista del padre, realizado por Alexis Kouros en 2003. Sayyed Borzog Mahmoody, murió en 2009 sin haber podido volver a contactar con su esposa y su hija.

En pleno Mundial de 1998, la cadena francesa M6 decidió emitir la película. Y la Federación de Fútbol de Irán, que se encontraba en plena concentración, montó en cólera. Pensó que era una estrategia para descentrar a sus jugadores. Y una afrenta contra el pueblo y la cultura iraní basada en mentiras norteamericanas. Su enfado fue tanto, que el propio presidente de la Federación decidió dirigir una carta a la FIFA en la que recordaba la obligatoriedad de prohibir mensajes políticos o religiosos durante el mundial, algo que se había producido con la emisión de la cinta y que había perturbado gravemente a su jugadores. El run run de una posible retirada del campeonato llegó a rumorearse, sin por supuesto, producirse.

En la web de la FIFA todavía puede consultarse la repuesta, y el como se lavó las manos la FIFA ante la emisión de una película, de un canal privado, ajeno al que retransmitía los partidos. Sin embargo, una cadena alemana, Vox, que también tenía previsto retransmitir el film, decidió no hacerlo

domingo, 5 de abril de 2015

Lendoiro (Deportivo) y Horacio Gómez (Celta), los reclamos del PP gallego

En España hay algunos fenómenos electorales curiosos. En Andalucía, desde que se constituyó como Comunidad Autónoma, solamente ha habido gobiernos del Partido Socialista. Sin embargo, en todas las capitales de provincia andaluzas, el alcalde es del PP. Muchas, a consecuencia del vuelco electoral municipal mayoritatio del PP en 2011, pero en otras, (Cádiz, Málaga, Huelva) el dominio alcanza ya los 20 años. En Galicia, el fenómeno es a la inversa, apenas dos breves periodos que no consiguieron continuidad han apartado al Partido Popular del Gobierno de la Xunta. Sin embargo, las capitales de provincia, o la propia Santiago de Compostela, han tenido un tono predominantemente próximo a la izquierda. No en exclusividad, ni siempre tan consolidado, pero A Coruña tuvo prolongadas etapas socialistas, también Vigo, Santiago, u Ourense y Lugo, que resistieron a ese empuje del PP y mantienen la alcaldía socialista desde 2007 y 1999 respectivamente.

Así que para hacer frente a esta circunstancia y reforzar su oferta electoral municipal en Coruña y Vigo, el PP atrajó a dos rostros conocidos. Los presidentes del Deportivo de la Coruña y el Celta de Vigo, acabaron engrosando sus listas electorales. De hecho, el deportivista, llegó incluso a ser el que las encabezaba en dos ocasiones.
Aznar, Lendoiro y Fraga

LENDOIRO Y SU FRUSTRADA ALCALDÍA

Lendoiro, tuvo desde joven sus inquietudes tanto de gestión deportivo como política. Presidió un equipo amateur de fútbol, participó en la fundación del Liceo de Hockey patines, que acabaría convirtiéndose en uno de los grandes de España y a finales de los 80 comenzó a interesarse por el Deportivo de la Coruña. Por entonces, un equipo ascensor, que militaba en Segunda División, con peligro de perder la categoría y una delicada situación económica. También había iniciado sus pinitos en política. Era concejal del Ayuntamiento de Coruña por Alianza Popular desde 1987. Justo un año antes de acceder a la Presidencia del Depor, en la que se impuso al ser el único candidato. Desde ese momento, el club inició una progresión vertiginosa. El equipo asciende en 1991, será 3ª en 1993, se le escapará la Liga de aquel fatídico penalty de Djukic en 1994... Pero el antiguo equipo ascensor, se convierte en el SuperDepor. Un equipo que planta cara a Real Madrid y Barcelona en España. Que se hace un nombre en Europa. Que consigue fichajes internacionales, y que se le reconoce su buen hacer al presidente que además obtiene la fama de ser un negociador agotador e implacable.

Lendoiro y Francisco Vázquez
El presidente que ya había sido senador durante apenas unos meses, comienza a ver como su figura pretende ser un buen reclamo para los coruñeses. Se presenta como candidato al Ayuntamiento en dos ocasiones, en 1991 y en 1995, pero en ambas, el también célebre Francisco Vázquez (alcalde del PSOE desde 1983 hasta 2006, cuando fue nombrado Embajador en el Vaticano), se impone con comodidad. De hecho, en el 91, el PSOE duplica los escaños del PP y en el 95, aunque menor, también obtiene una dominante mayoría absoluta. Lendoiro, ocupará otros cargos públicos relevantes. Será diputado en 1993 y el Presidente de la diputación provincial de Coruña durante una legislatura (1991-1995), pero se quedará sin el bastón de alcalde. En el fútbol, volcado plenamente, le siguieron acompañando los éxitos... hasta que se acabó el dinero. El Deportivo logró un brillante palmarés. Sería campeón de Liga en el año 2000, ganaría dos títulos de Copa y tres Supercopas. Además de brillantes campañas europeas. Pero, el fin de Lendoiro también ha resultado doloroso. El club, llevaba muchos años arrojando dudas de su situación financiera, muy bien guardada por Lendoiro, hasta que se vio abocado al concurso de acreedores y su "expulsión" de la presidencia en 2014. Alejado del Depor, curiosamente, Lendoiro ha continuado en el fútbol convirtiendose en consejero del Santos Laguna de México.

HORACIO GÓMEZ, EL Nª2 PARA VIGO

Pese a que la jugada de Lendoiro no resultó satisfactoria, el PP volvió a intentar un movimiento similar en Vigo con el presidente del club de la ciudad, Horacio Gómez Araujo. Los éxitos futbolísticos no eran similares, pero sí había conseguido que el club vigués se asentase en primera e incluso disputase competiciones europeas con cierta asiduidad. Parecía un buen fichaje. Horacio Gómez, empresario conocido en la zona, se convirtió en presidente en 1995, y en los últimos años el Celta se había metido en Europa. Así que, en 1999, al parecer por insistencia de Xose Cuiña, por entonces número 2 del Partido en Galicia, Horacio Gómez aceptaba presentarse como número 2 de la lista del PP al Ayuntamiento de Vigo. Antes había renegado que no compaginaría su puesto del fútbol con ningún cargo político. Luego, que no utilizaría al club de fútbol en la campaña, pero en un Celta-Barça la revista oficial de club amaneció con un indisimulado "Salvó al Celta. Ahora puede salvar Vigo". Sin embargo, todos estos esfuerzos resultaron insuficientes. El Ayuntamiento recayó en el BNG tras un pacto con el PSOE, y el tener que quedarse sin bastón de mando, no sedujó a Horacio Gómez. Aguantó dos años como concejal, sin apenas participaciones en el Ayuntamiento, para acabar dimitiendo en 2001. Con el Celta, permaneció como presidente hasta 2006. Llegó incluso a saborear unos octavos de final de Champions en 2004... mismo año que el equipo perdería la categoría tras 12 años seguidos en Primera. En 2006, dejó la presidencia y la mayoría accional del Celta en manos de Carlos Mouriño. Pero, auditores e investigaciones posteriores reflejaron los descuadres en las cuentas, enmascaradas para evitar la disolución del club por su mala gestión. Esto, conllevo a que años después un Tribunal le condenase a la inhabilitación para administrar bienes ajenos

CANEDA, EL CONTESTATARIO

En esos exitosos años noventa del fútbol gallego, hubo un tercer protagonista inesperado, el Compostela. El conjunto de la capital gallega, vivió sus únicos años en la máxima categoría y desplegó buenas campañas. A su frente, se encontraba José María Caneda, un presidente rudo, capaz de enfrentarse con Jesús Gil en la sede la de la LFP y de tener declaraciones altisonantes con asiduidad. Alcanzó la presidencia, primero como una especie de delegado municipal y luego consiguiendo la mayoría accionarial. Era 1996.

Pero el aire fresco duró poco. El Compostela también acabaría sucumbiendo a la mala gestión económica. Pese a ser 9ª en Segunda en 2004, fue descendido por impagos y hubo de refundarse al año siguiente. Jose María Caneda, al igual que Lendoiro y Horacio Gómez Araujo, fue militante del PP. Pero, a diferencia de ellos, no fue empleado como reclamo electoral. De hecho, en 2005, anunció que se presentaría a la alcaldía de Santiago con un partido propio, con la intención de ser la llave del gobierno y disparaba sin ambages contra el PP del que todavía era militante.
«Por desgracia soy afiliado del PP, y maldita la hora en que me afilie, porque traidores más grandes no los he conocido en mi vida, pero quiero que me echen para poder hablar claramente, quiero que me echen» La Voz de Galicia. 8 de marzo de 2005.
Su aventura política no tuvo mayor recorrido. Tampoco su retorno al refundado Compostela en 2009, marcándose el plazo de que en cinco años estarían en Primera. 

En poco más de un mes, veremos los resultados electorales, tanto para Nuñez Feijoo en la Xunta, como en las capitales de provincia. A ver si sigue siendo necesario la vuelta a "fichajes" de relumbrón procedentes del fútbol.

miércoles, 18 de marzo de 2015

El ocaso de Javier Aguirre


Javier Aguirre siempre ha proyectado una imagen de tipo peculiar. En España ha entrenado durante muchos años, convirtiéndose en un clásico de nuestros banquillos. Buen recuerdo en Osasuna, insatisfactorio en el Calderón. un año salvando el Zaragoza siendo destituido al siguiente y una etapa cumplidora en el Espanyol. Inteligente, capaz de adornar las ruedas de prensa con palabrotas para distraer, con sus polémicas y sus ataques de entrenador pero que podrían valerle el aprobado en términos generales. Pero la figura de Aguirre maneja aún más hechos dignos de contar y valorar.

Apodado "el vasco" por ser sus padres originarios de Euskadi que emigraron a México. De los auténticos. De los que demandaba Sabino Arana. Con sus ocho apellidos. Aguirre, Onaindia, Alberdi, Landeta, Goyado, Uriarte, Ganechana y Lanetuarza. Pero él nació en Ciudad de México, y como futbolista desarrolló practicamente toda su carrera en el país américano. América, Atlante y Chivas Guadalajara fueron sus conjuntos. Tuvo una breve experiencia en la liga de EEUU en Los Angeles Aztecs y, tras el Mundial de México, que disputó con la Selección azteca, dio el salto a Europa a probar fortuna con el Osasuna. Disputó las once primeras jornadas, pero un choque con el portero del Sporting, Ablanedo, le supuso la fractura de tibia y peroné y terminar de manera prematura con su etapa en España como futbolista.

El gusanillo de entrenador también le picaba. En 1994, recién colgadas las botas fue "reclutado" por el seleccionador Miguel Mejía Barón para formar parte del cuerpo técnico de la Selección durante el Mundial de EEUU. En el 95, ya era entrenador del Atlante y en el 99 hacía campeón al Pachuca. Suficiente aval para ser nombrado Seleccionador de México, al que dirigió hasta octavos de final en el Mundial de 2002. Osasuna, que tenía esa pequeña cuenta pendiente, decidió ofrecerle que se hiciera cargo del banquillo navarro, y resultó todo un éxito. El equipo en cuatro campañas, tuvo temporadas desahogadas, alcanzó la final de Copa en 2005 que perdió contra el Betis y en 2006 igualó su mejor clasificación histórica con un cuarto puesto. 

Esos buenos años le valieron su fichaje por el Atlético de Madrid. En su primer año fue 7ª algo que igualaba los insuficientes resultados de sus predecesores, pero la directiva decidió revalidarle la confianza y al año siguiente fue 4ª y logró volver a hacer que sonase el himno de la Champions en el Calderón después de 12 años. Finalmente en febrero de 2009 fue destituido ante un pésimo inicio de la segunda vuelta. A los dos meses, le volvieron a confiar el banquillo de la Selección de México por segunda vez, volvió a caer en octavos de final en el Mundial en 2010 y sí que pudo celebrar la victoria de la Copa Oro de 2009. De nuevo, encontró acomodo en España. El Zaragoza le llamó desde la última posición en la jornada 11 para salvar al equipo. Y lo consiguió y se ganó la renovación, aunque no terminaría la temporada siguiente. Su última aventura fue en el Espanyol. Patrocinado por Cancún resultó un enlace perfecto para sustituir a Pochettino. Dos temporadas sin apuros con los catalanes engrosaron su cv hasta su marcha a final de temporada. Y, esta vez, el que decidió contar con él como Seleccionador fue la Federación de Japón. Aguirre aceptó con ganas. Sin embargo no sabía los problemas que se iban a desempolvarse y que le acabarían costando el cargo.

Aguirre, "el Vasco" que mantenía sus simpatías por Euskadi, que encima había resultado un técnico con conciencia social y simpatías progresistas. En 1999 había sido uno de los organizadores de un partido entre ex futbolistas profesionales y miembros del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, movimiento de resistencia indígena con mucha presencia en la región de Chiapas. "El vasco" reflexionaba orgulloso cuando años después fue el Inter de Milán el que se animó a colaborar con el EZLN. Ahora, la imagen de Aguirre ha quedado bastante manchada. La justicia, por fin, ha decidido tomar cartas en el asunto en el tema de los amaños. Y Aguirre está implicado en el caso que investiga la victoria por 1-2 del Zaragoza en el campo del Levante en 2011 y que supuso la salvación de los aragoneses. El técnico trabajador, progresista y posiblemente el entrenador méxicano con mayor recorrido en Europa, está imputado en el amaño. Para Japón, la simple duda ya resultó suficiente para relevarle del cargo. Él ya ha negado que se cometiese ninguna irregularidad, pero sin embargo, en México lejos de convencer, ya ha alimentado leyendas urbanas sobre algunos partidos al frente del combinado nacional. Se duda de la victoria de EEUU sobre México en 2002. La sombra de inahbilitación pende sobre su cabeza. La imagen de Aguirre, simpático y palabrotero se ve machacada y veremos si alguien se anima a contratar a un técnico con estas sombras...

domingo, 15 de marzo de 2015

Gigi Becali, el dueño del Steaua de Bucarest

Que el fútbol atrae a personajes y empresarios excéntricos es innegable. Popularidad, dinero, negocios, proyección pueden ser diversos motivos. El caso es que habría que buscar un nombre para englobar a nombres como los de Jesús Gil, Silvio Berlusconi, Bernard Tapie o el lituano Vladimir Romanov. Gente adinerada que presenta una hoja de servicios que abarca negocios con turbios orígenes, salto a la política abanderando lo "politicamente incorrecto", entrada en el fútbol al frente de algún equipo que aumente la popularidad y habituales visitas al juzgado o la cárcel para responder por la comisión de diversos délitos... En este grupo también tendría acogida indudablemente el rumano George Becali.

George Becali, "Gigi", nació hace 56 años en la región de Baragan, donde su familia había sido desplazada por las autoridades soviéticas por sus simpatías y colaboración con el grupo de tendencia fascista "Guardia de hierro" durante la II Guerra Mundial. Pero, Becali fue escalando, y como ha sucedido en practicamente todos los Estados poscomunistas, allí estuvo rápido y certero para, a través de negocios sospechosos, levantar su fortuna. 

En su caso, fueron las transacciones inmobiliarias. Gigi Becali supo hacerse con abundantes y extensas párcelas del Ejército. Bases militares obsoletas, herencia de la época comunista, eran compradas a precios irrisorios y luego revendidas para convertirse en areas urbanizables y residenciales en una Bucarest en crecimiento. Estas operaciones le convirtieron en millonario. Así que Gigi Becali decidió dar el paso al fútbol. Desde 1990 había iniciado su acercamiento al Steaua de Bucarest, pero en 2003 compró el 51% de acciones del equipo. el único campeón Europa del país y se convirtió en su máximo propietario. Actualmente, sigue siendo la persona que controla el club, pese a que la titularidad legal recae en sus sobrinos desde 2007.

Y es que en este tiempo, George Becali ha tenido abundante tiempo para mostrar su figura. Líder del Partido de la Nueva Generación, no ha tenido problema en presentarse a político con otras listas. Ha encabezado comicios formando parte del Partido de la Gran Rumania, de la Unión Social-Liberal o incluso de la Liga de las Comunidades italianas de Rumania. Y sus intentonas electorales han cuajado en alguna ocasión. En 2004 se presentó a primer ministro pero apenas sacó el 1,77% de los votos. Donde sí resultó elegido fue en las Elecciones Europeas en 2009, pero curiosamente sus problemas legales le impedían abandonar el país y acudir a las sesiones parlamentarias. También en 2012, obtuvo su acta de diputado en Rumanía, y se postuló para liderar la Comisión de Asuntos judiciales... Por supuesto, quizá como otro rasgo habitual en el grupo de estas figuras empresariales-politicas-futboleras, su ideología era conservadora a ultranza. Bajo los ejes de un fuerte nacionalismo rumano, aderezado con tintes homofobos y racistas. Y todo ello, bien acompañado de situaciones excéntricas y caprichos caros que doten de mayor relevancia al personaje.

Podría resultar hasta gracioso su afán de aparecer en cuadros, con motivaciones religiosas, incluida una representación de la última cena de Leonardo, en la que Becali ocupaba la imagen de Jesús y los apóstoles eran sus futbolistas y entrenador del Steaua. Pero su hoja de servicios era mucho mayor. Peleas, agresiones, insultos, discusiones. Por supuesto, los objetivos habituales, rivales políticos, árbitros, periodistas... aunque de su verborrea no han escapado ni sus propios colaboradores y jugadores. Sin ocultar sus antecedentes familiares, también ha querido contribuir a revisar la imagen de la Guardia de Hierro, llegó a pedir la canonización de su líder Corneliu Zelea Codreanu y a negar el holocausto judío. De hecho, uno de sus lemas de campaña parafraseaba escritos y consignas de otro de los líderes de la organización, Ion Mota, que falleció en Majadahonda en 1937 combatiendo en la Guerra Civil del lado franquista. Además de mostrar su indisimulada ideología de ultraderecha, Becali se mostró hasta como un ambicioso estratega electoral. Quiso financiar partidos de ciudadanos rumanos que residían en el extranjero, y conseguir una abundante cuota del voto de desplazados en futuros comicios en Rumania. En España en 2007, surgió el Partido Independiente Rumano (PIR) que presentó candidaturas en muchos Ayuntamientos y contó con la financiación del propio Becali. Aunque la chispa no llegó a prender y consolidarse como una representación sólida. Eso sí, el duelo de Real Madrid y Steaua en la Champions League, sirvió para que Becali acudiese al Bernabéu y fingiese hacer un pacto de sangre con el entonces presidente blanco, Ramón Calderón



En ese momento, comenzaban a agolparse ya los problemas y a agravarse su situación legal, ya que el Gobierno rumano había decidido investigar algunas de las operaciones que le habían convertido en millonario y que presentaban muchas carencias administrativas, además de ser completamente ruinosas e injustificables para el Estado. Pese a que acumulaba algunas detenciones, y otros delitos menores, en 2013 se consideraron fraudulentas varias de las operaciones inmobiliarias que había mantenido con el Ministerio de Defensa entre 1996 y 1999 y fue condenado a tres años de cárcel, además de quedar inhabilitado como cargo público perdiendo su condición de diputado. 

En su etapa como responsable futbolístico, el Steaua se convirtió en un devoraentrenadores. Nombres como Hagi, Munteanu, Lacatus o el italiano Walter Zenga no lograron entenderse con Becali. Obtuvo tres campeonatos ligueros en 2004, 2005 y 2012 antes de entrar en prisión, y el equipo, seguía siendo uno de los grandes del país. En el fútbol tampoco escondió su figura. Suspendido en abundantes ocasiones por sus insultos, anunció que jamás contrataría un futbolista homosexual, criticó que el Cluj, equipo del noroeste del país disputase la liga de Rumania cuando debería hacerlo en Hungría y, una de sus acciones más celebres, rechazar el fichaje de Sinama Pongolle por su color de piel, Finalmente, como el resto de sus negocios, el Steaua sigue desmoronándose... desde 2014, una pugna legal con el Ministerio de Defensa mantiene en litigio el nombre y el escudo del equipo. Otra de las víctimas del terremoto Becali...