miércoles, 18 de marzo de 2015

El ocaso de Javier Aguirre


Javier Aguirre siempre ha proyectado una imagen de tipo peculiar. En España ha entrenado durante muchos años, convirtiéndose en un clásico de nuestros banquillos. Buen recuerdo en Osasuna, insatisfactorio en el Calderón. un año salvando el Zaragoza siendo destituido al siguiente y una etapa cumplidora en el Espanyol. Inteligente, capaz de adornar las ruedas de prensa con palabrotas para distraer, con sus polémicas y sus ataques de entrenador pero que podrían valerle el aprobado en términos generales. Pero la figura de Aguirre maneja aún más hechos dignos de contar y valorar.

Apodado "el vasco" por ser sus padres originarios de Euskadi que emigraron a México. De los auténticos. De los que demandaba Sabino Arana. Con sus ocho apellidos. Aguirre, Onaindia, Alberdi, Landeta, Goyado, Uriarte, Ganechana y Lanetuarza. Pero él nació en Ciudad de México, y como futbolista desarrolló practicamente toda su carrera en el país américano. América, Atlante y Chivas Guadalajara fueron sus conjuntos. Tuvo una breve experiencia en la liga de EEUU en Los Angeles Aztecs y, tras el Mundial de México, que disputó con la Selección azteca, dio el salto a Europa a probar fortuna con el Osasuna. Disputó las once primeras jornadas, pero un choque con el portero del Sporting, Ablanedo, le supuso la fractura de tibia y peroné y terminar de manera prematura con su etapa en España como futbolista.

El gusanillo de entrenador también le picaba. En 1994, recién colgadas las botas fue "reclutado" por el seleccionador Miguel Mejía Barón para formar parte del cuerpo técnico de la Selección durante el Mundial de EEUU. En el 95, ya era entrenador del Atlante y en el 99 hacía campeón al Pachuca. Suficiente aval para ser nombrado Seleccionador de México, al que dirigió hasta octavos de final en el Mundial de 2002. Osasuna, que tenía esa pequeña cuenta pendiente, decidió ofrecerle que se hiciera cargo del banquillo navarro, y resultó todo un éxito. El equipo en cuatro campañas, tuvo temporadas desahogadas, alcanzó la final de Copa en 2005 que perdió contra el Betis y en 2006 igualó su mejor clasificación histórica con un cuarto puesto. 

Esos buenos años le valieron su fichaje por el Atlético de Madrid. En su primer año fue 7ª algo que igualaba los insuficientes resultados de sus predecesores, pero la directiva decidió revalidarle la confianza y al año siguiente fue 4ª y logró volver a hacer que sonase el himno de la Champions en el Calderón después de 12 años. Finalmente en febrero de 2009 fue destituido ante un pésimo inicio de la segunda vuelta. A los dos meses, le volvieron a confiar el banquillo de la Selección de México por segunda vez, volvió a caer en octavos de final en el Mundial en 2010 y sí que pudo celebrar la victoria de la Copa Oro de 2009. De nuevo, encontró acomodo en España. El Zaragoza le llamó desde la última posición en la jornada 11 para salvar al equipo. Y lo consiguió y se ganó la renovación, aunque no terminaría la temporada siguiente. Su última aventura fue en el Espanyol. Patrocinado por Cancún resultó un enlace perfecto para sustituir a Pochettino. Dos temporadas sin apuros con los catalanes engrosaron su cv hasta su marcha a final de temporada. Y, esta vez, el que decidió contar con él como Seleccionador fue la Federación de Japón. Aguirre aceptó con ganas. Sin embargo no sabía los problemas que se iban a desempolvarse y que le acabarían costando el cargo.

Aguirre, "el Vasco" que mantenía sus simpatías por Euskadi, que encima había resultado un técnico con conciencia social y simpatías progresistas. En 1999 había sido uno de los organizadores de un partido entre ex futbolistas profesionales y miembros del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional, movimiento de resistencia indígena con mucha presencia en la región de Chiapas. "El vasco" reflexionaba orgulloso cuando años después fue el Inter de Milán el que se animó a colaborar con el EZLN. Ahora, la imagen de Aguirre ha quedado bastante manchada. La justicia, por fin, ha decidido tomar cartas en el asunto en el tema de los amaños. Y Aguirre está implicado en el caso que investiga la victoria por 1-2 del Zaragoza en el campo del Levante en 2011 y que supuso la salvación de los aragoneses. El técnico trabajador, progresista y posiblemente el entrenador méxicano con mayor recorrido en Europa, está imputado en el amaño. Para Japón, la simple duda ya resultó suficiente para relevarle del cargo. Él ya ha negado que se cometiese ninguna irregularidad, pero sin embargo, en México lejos de convencer, ya ha alimentado leyendas urbanas sobre algunos partidos al frente del combinado nacional. Se duda de la victoria de EEUU sobre México en 2002. La sombra de inahbilitación pende sobre su cabeza. La imagen de Aguirre, simpático y palabrotero se ve machacada y veremos si alguien se anima a contratar a un técnico con estas sombras...

domingo, 15 de marzo de 2015

Gigi Becali, el dueño del Steaua de Bucarest

Que el fútbol atrae a personajes y empresarios excéntricos es innegable. Popularidad, dinero, negocios, proyección pueden ser diversos motivos. El caso es que habría que buscar un nombre para englobar a nombres como los de Jesús Gil, Silvio Berlusconi, Bernard Tapie o el lituano Vladimir Romanov. Gente adinerada que presenta una hoja de servicios que abarca negocios con turbios orígenes, salto a la política abanderando lo "politicamente incorrecto", entrada en el fútbol al frente de algún equipo que aumente la popularidad y habituales visitas al juzgado o la cárcel para responder por la comisión de diversos délitos... En este grupo también tendría acogida indudablemente el rumano George Becali.

George Becali, "Gigi", nació hace 56 años en la región de Baragan, donde su familia había sido desplazada por las autoridades soviéticas por sus simpatías y colaboración con el grupo de tendencia fascista "Guardia de hierro" durante la II Guerra Mundial. Pero, Becali fue escalando, y como ha sucedido en practicamente todos los Estados poscomunistas, allí estuvo rápido y certero para, a través de negocios sospechosos, levantar su fortuna. 

En su caso, fueron las transacciones inmobiliarias. Gigi Becali supo hacerse con abundantes y extensas párcelas del Ejército. Bases militares obsoletas, herencia de la época comunista, eran compradas a precios irrisorios y luego revendidas para convertirse en areas urbanizables y residenciales en una Bucarest en crecimiento. Estas operaciones le convirtieron en millonario. Así que Gigi Becali decidió dar el paso al fútbol. Desde 1990 había iniciado su acercamiento al Steaua de Bucarest, pero en 2003 compró el 51% de acciones del equipo. el único campeón Europa del país y se convirtió en su máximo propietario. Actualmente, sigue siendo la persona que controla el club, pese a que la titularidad legal recae en sus sobrinos desde 2007.

Y es que en este tiempo, George Becali ha tenido abundante tiempo para mostrar su figura. Líder del Partido de la Nueva Generación, no ha tenido problema en presentarse a político con otras listas. Ha encabezado comicios formando parte del Partido de la Gran Rumania, de la Unión Social-Liberal o incluso de la Liga de las Comunidades italianas de Rumania. Y sus intentonas electorales han cuajado en alguna ocasión. En 2004 se presentó a primer ministro pero apenas sacó el 1,77% de los votos. Donde sí resultó elegido fue en las Elecciones Europeas en 2009, pero curiosamente sus problemas legales le impedían abandonar el país y acudir a las sesiones parlamentarias. También en 2012, obtuvo su acta de diputado en Rumanía, y se postuló para liderar la Comisión de Asuntos judiciales... Por supuesto, quizá como otro rasgo habitual en el grupo de estas figuras empresariales-politicas-futboleras, su ideología era conservadora a ultranza. Bajo los ejes de un fuerte nacionalismo rumano, aderezado con tintes homofobos y racistas. Y todo ello, bien acompañado de situaciones excéntricas y caprichos caros que doten de mayor relevancia al personaje.

Podría resultar hasta gracioso su afán de aparecer en cuadros, con motivaciones religiosas, incluida una representación de la última cena de Leonardo, en la que Becali ocupaba la imagen de Jesús y los apóstoles eran sus futbolistas y entrenador del Steaua. Pero su hoja de servicios era mucho mayor. Peleas, agresiones, insultos, discusiones. Por supuesto, los objetivos habituales, rivales políticos, árbitros, periodistas... aunque de su verborrea no han escapado ni sus propios colaboradores y jugadores. Sin ocultar sus antecedentes familiares, también ha querido contribuir a revisar la imagen de la Guardia de Hierro, llegó a pedir la canonización de su líder Corneliu Zelea Codreanu y a negar el holocausto judío. De hecho, uno de sus lemas de campaña parafraseaba escritos y consignas de otro de los líderes de la organización, Ion Mota, que falleció en Majadahonda en 1937 combatiendo en la Guerra Civil del lado franquista. Además de mostrar su indisimulada ideología de ultraderecha, Becali se mostró hasta como un ambicioso estratega electoral. Quiso financiar partidos de ciudadanos rumanos que residían en el extranjero, y conseguir una abundante cuota del voto de desplazados en futuros comicios en Rumania. En España en 2007, surgió el Partido Independiente Rumano (PIR) que presentó candidaturas en muchos Ayuntamientos y contó con la financiación del propio Becali. Aunque la chispa no llegó a prender y consolidarse como una representación sólida. Eso sí, el duelo de Real Madrid y Steaua en la Champions League, sirvió para que Becali acudiese al Bernabéu y fingiese hacer un pacto de sangre con el entonces presidente blanco, Ramón Calderón



En ese momento, comenzaban a agolparse ya los problemas y a agravarse su situación legal, ya que el Gobierno rumano había decidido investigar algunas de las operaciones que le habían convertido en millonario y que presentaban muchas carencias administrativas, además de ser completamente ruinosas e injustificables para el Estado. Pese a que acumulaba algunas detenciones, y otros delitos menores, en 2013 se consideraron fraudulentas varias de las operaciones inmobiliarias que había mantenido con el Ministerio de Defensa entre 1996 y 1999 y fue condenado a tres años de cárcel, además de quedar inhabilitado como cargo público perdiendo su condición de diputado. 

En su etapa como responsable futbolístico, el Steaua se convirtió en un devoraentrenadores. Nombres como Hagi, Munteanu, Lacatus o el italiano Walter Zenga no lograron entenderse con Becali. Obtuvo tres campeonatos ligueros en 2004, 2005 y 2012 antes de entrar en prisión, y el equipo, seguía siendo uno de los grandes del país. En el fútbol tampoco escondió su figura. Suspendido en abundantes ocasiones por sus insultos, anunció que jamás contrataría un futbolista homosexual, criticó que el Cluj, equipo del noroeste del país disputase la liga de Rumania cuando debería hacerlo en Hungría y, una de sus acciones más celebres, rechazar el fichaje de Sinama Pongolle por su color de piel, Finalmente, como el resto de sus negocios, el Steaua sigue desmoronándose... desde 2014, una pugna legal con el Ministerio de Defensa mantiene en litigio el nombre y el escudo del equipo. Otra de las víctimas del terremoto Becali...

lunes, 9 de marzo de 2015

Gica Craioveanu fue candidato del PP en Getafe en 2007


La semana pasada publicaba un texto sobre el ex jugador del Albacete, Catali que había aceptado integrarse en la lista del PSOE en la candidatura al ayuntamiento manchego. Sin ser una circunstancia habitual, sí que pueden encontrarse más casos en diversos municipios a lo largo de toda la geografía nacional. Pero quizá, uno de los más mediáticos en cuanto a repercusión fue el del rumano Gica Craioveanu, que fue el número 2 de la candidatura del Partido Popular en Getafe.

Craioveanu era un rostro ampliamente conocido. Llegó a España con 28 años. Ya era internacional y había sido pichichi en su país las dos últimas temporadas, por lo que la Real Sociedad estuvo atenta y se hizo con el delantero. En esos tres años formó una gran dupla con Kovacevic, hizo 26 tantos en Liga y en 1998 los donostiarras finalizaron en tercera posición. Craioveanu además, acudió al Mundial de Francia con su Selección. Después pasó al Villarreal, donde estuvo otras cuatro campañas e hizo el primer tanto de la historia del conjunto castellonense en Primera División. Y Craioveanu continuó haciendo goles. En 2002 se comprometió con el Getafe, por entonces un modesto club de Segunda división. Cuya mayor meta era mantenerse en la división de plata. El vecino Leganés si mostraba mayores aspiraciones con la llegada de Daniel Grinbank. Pero el cuadro diseñado por Ángel Torres, dirigido por Josu Uribe, liderado por un estelar Gica Craioveanu bien respaldado por nombres como Sergio Aragoneses, Vivar Dorado, Pachón, Amaya o Cotelo, finalizó sorprendentemente en Segunda División y consiguió el ascenso a Primera División. El jugador rumano, con 36 años ya había anunciado su intención de retirarse. Pero el ascenso y el empuje de la afición hicieron reconsiderar la decisión. Y aceptó continuar una campaña más. Y cuando el Getafe consiguió la permanencia, de nuevo, Craioveanu tuvo que ceder ante el empuje y renovó por otra temporada. Se despidió finalmente en 2006, con 38 años y como subcampeón de Copa con los azulones.

Lo que resultaba difícil de barruntar fueron las ocupaciones que encontró tras colgar las botas. Sí tenía cierto sentido que Craioveanu, de caracter simpático acabase como comentarista en la prensa, sobre todo en la Sexta. También, se podría entender ese paso a la división de plata del  fútbol sala en las filas del Boadilla-Las Rozas. Pero lo que resultó una sorpresa inesperada fue cuando se hizo público que Gica Craioveanu iba a ser el número 2 de las listas del Partido Popular al Ayuntamiento de Getafe en las elecciones municipales de 2007.

Rumania había entrado en la Unión Europea el 1 de enero de ese año. Y por tanto, como ciudadanos comunitarios, los rumanos podían votar en las elecciones municipales, así como presentarse a los comicios. Esto, provocó abundantes movimientos nada disimulados en los grandes partidos de captar ese núcleo de votantes. No olvidemos que por aquel momento, se estimaba que había más de 400.000 siendo una de las poblaciones extranjeras más numerosas. Hubo varios actos de los candidatos rumanos con la intención de atraer ese voto. Y por supuesto, el rostro más conocido resultaba ser el de Gica Craioveanu, el hombre que goleaba apenas un año antes.

El exfutbolista, así lo expresaba en los carteles que se hicieron con su figura y en diversas entrevistas, "quería devolver a Getafe todo el cariño recibido por la gente". Pese al aporte que daba su figura a la candidatura, Pedro Castro (PSOE) por sexta vez consecutiva retuvo la alcaldía del municipio madrileño. Craioveanu, que había resultado elegido entre los 11 concejales que obtuvo el PP, prefirió no aceptar el acta. Desde entonces, su aportación pública ha menguado bastante, pese a algunas noticias extradeportivas y anunciarse que en 2013, con 44 años, había aceptado jugar en un equipo de regional valenciana

domingo, 8 de marzo de 2015

Catali, ex jugador del Albacete en las listas del PSOE

Yo creo que es algo que nos empieza a ocurrir a muchos. El fútbol actual produce pereza e indiferencia. El duopolio Madrid-Barça subyuga todo el panorama futbolístico nacional, y a los que no nos mola esto, gente que antes podríamos tragarnos seis u ocho partidos semanales, ahora nos dedicamos a ver el de nuestro equipo y que nos dejen en paz. Esto hace, que pueda recordar torneos como la copa de la UEFA de hace diez años, pero no quién ha estado este año en el grupo de la Champions del Madrid. Recordar alineaciones y jugadores míticos de Compostela, Mérida, Osasuna... pero no la del Valencia de este mismo año. Igual es la edad. Igual es el fútbol. Igual soy yo solo. Pero a mí me pasa. 

Y por eso, reconcilia encontrarse con algunas historias. Si digo Francisco Javier Mármol Rodríguez, quizá no nos venga a nada a la cabeza. Pero quizá con el nombre de Catali, sí. El capitán del mítico Albacete. El equipo que ascendió bajo la dirección de Benito Floro de Segunda B a Primera División en apenas dos años, con una superioridad en ambas categorías que catapultaron un ascenso meteórico. Que conseguía que por vez primera Castilla la Mancha viera fútbol de la máxima categoría. Y a punto estuvo de asomarse a Europa, siendo 7ª en su debut en primera división. Ya lo había preconizado nuestro protagonista. Desde el balcón del Ayuntamiento, celebrando el ascenso a Primera lanzó la frase "Tiembla Europa, que llega el Alba".

Benito Floro consiguió incluso saltar al banquillo del Real Madrid y convertirse en el entrenador de moda (aunque luego su carrera posterior ha resultado bastante menos provechosa). Nombres como Zalazar, Coco, Oliete fueron los artífices de esa proeza. Y el que los capitaneaba desde el centro del campo era Catali. Un muchacho del propio Albacete y surgido de la cantera del club.

Salvando el toque nacionalista, y el nivel alcanzado, pero su recorrido me recordaba un poco al del lateral Nacho del Compostela. Catali, un muchacho de la tierra, que practicamente desarrolló la totalidad de si trayectoria deportiva en el Alba. Se convirtió en figura. Fue participe de los mejores años del club de su tierra. Se permitió incluso anotar goles tan destacados como el de la primera visita del Barcelona al Carlos Belmonte.  Barça que ese año ganaría la Liga y la Copa de Europa, con Cruyff en el banquillo y con gente como Stoichkov, Koeman, Laudrup, Zubizarreta... Ese Barça no pasó del empate contra el novato Albacete.  

Catali, dejó el club con 32 años. Pero no quiso irse muy lejos.  Apenas salió para comprometerse con otros equipos manchegos, el Toledo que por entonces estaba en Segunda División. Y luego una pequeña etapa en el equipo de la localidad conquense de Quintanar del Rey. Catali no abandonó las tierra de la Mancha. Y tampoco lo ha hecho después de ser futbolista. Entrenó al Atlético Tarazona, club de la tercera manchega. Regentaba un bar con su nombre en Albacete, trabajó para el club como técnico llegando a ser segundo entrenador de Pepe Murcia e incluso como entrenador interino algunas jornadas en la 2009-10, cuando el equipo luchaba por la permanencia en Segunda. 

Ahora, Catali ha aceptado una propuesta para formar parte de la lista del PSOE que se presentará al Ayuntamiento de Albacete encabezada por Modesto Belinchón y que ya ha anunciado que de salir victoriosos, Catali ejercerá de concejal de deportes. Albacete, había sido una ciudad tradicionalmente gobernada por los socialistas, pero que en 2011 acabaron muy alejados de la mayoría absoluta del PP. Veremos si Catali consigue contribuir a la victoria y volver como edil al Ayuntamiento donde celebró los ascensos como futbolista. 

sábado, 21 de febrero de 2015

¿Qué será de Munir? ¿Aún puede jugar por Marruecos?

Fue una de las sorprendentes irrupciones de pretemporada. Munir. un chico madrileño de 19 años, de padre marroquíes, se convertía en el titular del Barça. Y apenas dos encuentros en Primera, bastaron para que la Selección Española decidiese convocarlo y hacerlo debutar a nivel oficial. Desde ese momento, no ha vuelto a ser citado en ninguna lista de Del Bosque. ¿Y en el Barça?

Pues el fin de la sanción de Luis Suárez, las dudas clasificatorias, de juego e incluso de autoridad que afectan a Luis Enrique han hecho que Munir haya dejado de ser un habitual del primer equipo. Desde el 15 de enero, en partido de vuelta de Copa ante el Elche, Munir no se viste junto a Messi, Neymar, Busquets o Piqué. En Liga, desde entonces ni siquiera se ha sentado en el banquillo. Su última aparición hay que remontarse a la derrota en Anoeta el 4 de enero. Hasta el momento su balance son diez encuentros en la máxima categoría y un gol. De hecho, este mes de enero, Munir, el internacional a principio de temporada ha vuelto al filial blaugrana. A segunda división. Con seis partidos, y un tanto anotado en la victoria ante el Sabadell.

Aunque trataron de disimularlo, y se excusó con que Munir al estar concentrado con la Selección Sub 21 era la decisión más lógica para jugar a nivel absoluto por la baja de Diego Costa. Su nombre adelantó al de otros delanteros nacionales como Negredo, Fernando Llorente, Morata, Torres, Soldado... En el fondo, nadie duda que la convocatoria obedecía a cerrar una posible "fuga" del muchacho al combinado marroquí y que quedase atado a la Selección Española definitivamente. Pese a que el reciente precedente de Bojan Krkic y su renuncia a Serbia no ha resultado nada favorable al futbolista, Munir no dudó y aceptó la oportunidad. ¿Será Munir, el Bojan del Atlas y se arrepentirá de haber jugado unos minutos intrascendentes que le perseguirán todo su carrera internacional?
De debutar con España a celebrar goles en la Nova Creu Alta

Por supuesto, no todas las carreras deben ser coincidentes. Hacer debutar a Munir con 19 años fue un movimiento político, pero quizá el ahora jugador del Barça B se convierta en un futbolista de primer nivel y asiduo de la Selección Española. Pero, ¿es definitiva esa vinculación a España y su renuncia a Marruecos? Yo entiendo que no...

Las reglas de elegibilidad de la FIFA llevan mucho tiempo mutando, y hay varias creencias extendidas que requieren una lectura mucho más pausada y detenida. El habitual (y relativamente reciente) "Si debutas en partido oficial a nivel absoluto, ya no puedes cambiar de Selección", no es tan exacto. El artículo 8.1 de los Estatutos de la FIFA todavía permite unas salvedades.

"Si un jugador posee más de una nacionalidad, adopta la nacionalidad de otro país o, al poseer varias nacionalidades, se le puede seleccionar para varios equipos representativos, podrá ejercer, solo una vez, el derecho a solicitar la habilitación para jugar partidos internacionales con otra asociación de la cual posea la nacionalidad, bajo las condiciones que se estipulan a continuación:
a) Un jugador podrá ejercer el derecho a cambiar de asociación solo si no ha jugado (parcial o completamente) en un partido internacional “A” de una competición oficial representando a la asociación en que se encuentra, y si en el momento de su primera participación, parcial o completa, en un partido internacional de una competición oficial representando a la asociación en que se encuentra ya posee la nacionalidad del país para cuya asociación solicita la habilitación"
b) Un jugador que cambia de asociación no podrá jugar con su nueva asociación en ninguna competición en la que haya jugado con la asociación anterior. 


El punto a), y Munir entraría en ese apartado ya que disponía de la nacionalidad marroquí, permite solicitar el cambio de asociación, siempre y cuando el jugador ya dispusiese de esa nacionalidad en el momento que hizo el debut (Una buena medida preventiva para evitar fichajes de selecciones y nacionalizaciones express de jugadores que debutaron con otros países y ahora ven una opción de recolocarse en otros combinados nacionales). Y el punto b) que es el que mete más miga al asunto. No permite jugar una competición que se haya disputado con la Selección anterior. El début de Munir se produjo en un duelo clasificatorio para la Eurocopa de 2016. Competición en la que no toma parte Marruecos. Por lo que su presencia en Mundiales y Copas de África con los Leones del Atlas seguiría siendo posible... Veremos que sucede, como evoluciona y porqué opta el futbolista. Quizá si Bojan pudiese dar marcha atrás le hubiéramos visto jugar en Belgrado encuentros intentando ganarse un hueco en la próxima Eurocopa... 

viernes, 20 de febrero de 2015

Cuauhtémoc Blanco lanza su próximo reto: Ser alcalde

Con 42 años Cuauhtémoc Blanco seguía jugando al fútbol. Hasta abril... en esa fecha abandonará una increíble carrera de goleador, de ídolo en México, de personaje incapaz de dejar a nadie indiferente y probará suerte como candidato a la alcaldía de la ciudad de Cuernavaca, en el estado de Morelos. Se irá unos de los mejores futbolistas de la historia de México, un autentico símbolo, que se resistía a colgar las botas.

La vida de Cuauhtemoc da para largo. Criado en un modesto barrio de Ciudad de México, Cuauhtémoc llamado así como el emperador azteca que fue torturado por Hernán Cortés, se forjó entre seis hermanos en los duros barrios de Tepito. Pero su voluntad pronto le dirigió al fútbol, a las filas del América, donde creció y se convirtió en su líder y auténtica figura. Debutó en el primer equipo con apenas 19 años y en un plantel en el que figuraban nombres de otros delanteros de la talla de Hugo Sánchez o Luis Roberto Alves. Y Cuauhtemoc tuvo que aguardar su oportunidad. Gozó de abundante protagonismo en la etapa de Leo Beenhakker, y comenzó a mostrar sus dotes de goleador. Además, y pese a su juventud, comenzaría a ser convocado con asiduidad con la Tricolor mexicana. No le importaba debutar un día con la absoluta, jugar torneos internacionales con la sub 23 o competir en los Juegos Olímpicos de Atlanta...

Y era solo el principio... Cuauhtémoc disputaría todos los torneos internacionales siguientes con México. Copa América 97 donde caerían en cuartos con Brasil, la Copa Confederaciones del mismo año, la Copa Oro de 1998 que terminaría con triunfo mexicano y el Mundial de Francia, en la que México cayó en octavos frente a Alemania... Su capacidad goleadora comenzaba a llamar la atención. Sorprendentemente, el técnico Jorge Solari, había decidido prescindir de él en el América, y tuvo que encontrar acomodo en el Necaxa. Allí, quedaría subcampeón del campeonato y con 13 goles, se ganó el inmediato retorno al América. Y Cuauhtemoc siguió agrandando su figura. Máximo goleador del campeonato en su retorno, tercer clasificado con México en la Copa América del 99, campeón de la Copa Confederaciones 1999, autor además del cuarto tanto en la gran final ante Brasil y máximo goleador del torneo y una brillante Copa Libertadores en el año 2000 le valieron el salto a Europa.


Tomó rumbo a Valladolid, pero una complicada lesión tras una brutal entrada en un duelo contra Honduras, clasificatorio para el Mundial, le dejó en el dique seco durante ocho meses. Apenas pudo disputar tres partidos en su primera temporada en España. El segundo año, haría tres tantos en veinte encuentros y el equipo castellano-leonés decidió no ejecutar la opción de compra, por lo que, de nuevo, Cuauhtémoc regresaba al América. Y quizá sobresalió su mejor momento. 

Convertido en autentico líder del club. Figura respetada y encima coincidiendo con uno de los técnicos que le dotó de confianza, el holandés Beenhakker, Cuauhtémoc volvió a lo grande. Así también se presentó en el Mundial de Corea. Sin embargo, esta tercera etapa finalizaría de forma abrumadora. Expulsado por un brutal codazo a un rival en octavos de la Libertadores. El partido acabó con una tremenda batalla campal en el estadio Azteca que supuso la descalificación por un año al futbolista y el cierre de tres partidos para el estadio. Cuauhtemoc marchó un año a prestamo al Veracruz.

Eran tiempos complicados. El nombramiento de Ricardo Lavolpe como seleccionador méxicano implicó que Cuauhtémoc desapareciera de los esquemas de la Selección. Viejas rencillas con el entrenador hicieron que el delantero no asistiera a las Copa Oro 2003 y 2005, la Copa América 2004, la Copa Confederaciones 2005 y el Mundial de 2006.

Pero Cuauhtémoc parecía siempre dispuesto a regresar. Y así lo hizo. Y consiguió llevar al América al título de campeón de México en 2005. Y allí daría varios buenos años, antes de despedirse, una vez más, la definitiva y probar suerte en el fútbol estadounidense en las filas de Chicago Fire. La marcha de Lavolpe, propició su regreso a la Selección. Y volvería a hacerlo con fuerza. Su presencia se prolongó hasta las Copas Oro y América de 2007 y alcanzaría su tercer mundial en Sudáfrica, cayendo en octavos de final ante Argentina. Su despedida definitiva de la Selección Tricolor llegaría en mayo de 2014, en un estadio Azteca rendido ante él, que despedía al segundo máximo goleador de la historia del país.

Y es que pese a ese salto a la MSL, en la que sería una de las estrellas del campeonato, Cuauhtémoc se resistía a abandonar el deporte. Ni la edad, ni el bajón físico le frenaban. Regresó a México, donde no le importó jugar en Segunda División y este año se comprometía con el Puebla. Que la directiva del América no le brindase un último contrato para colgar las botas en el club de su vida, provocó incluso algunos incidentes con aficionados descontentos. Sin embargo, pudo despedirse de su afición. Aunque con una camiseta diferente. Pero eso no importó para provocar una espectacular ovación del estadio Azteca.



El caso es que Cuauhtémoc ya había mostrado que no dejaba frío a nadie. Había hecho sus pinitos como actor, había inventado ese regate más propio de dibujos animados al que dieron su nombre, mientras prolongaba su carrera deportiva hasta los 42 años... Ahora, Cuauhtemoc va a probar en un nuevo registro. Da el salto a la arena política. Optará a la alcaldía de la ciudad de Cuernavaca, del Estado de Morelos, uno de los más inseguros del país, encabezando la candidatura del PSD, un partido local de tendencia socialdemocrata y que ha encontrado en el futbolista a su mejor reclamo. Veremos si consigue resultar elegido. 

miércoles, 28 de enero de 2015

Rein Boomsma, líder de la resistencia neerlandesa que falleció en un campo de concentración alemán



Esta foto corresponde al primer encuentro internacional que disputó la Selección de fútbol de los Países Bajos. Frente a Bélgica en 1905. Y el encuentro finalizó con una contundente victoria en Amberes por 1-4. En el centro de la fotografía, en la fila de abajo emerge la figura de Rein Boomsma. Un interior derecho que se mostraba en el Sparta de Rotterdam. Sería uno de los once que formarían en el primer once de la historia de la escuadra naranja, así como en la devolución de la visita de los belgas a Rotterdam que también concluyo con victoria holandesa.

En ese principio de siglo, el fútbol era todavía un deporte incipiente, de carácter aficionado y mientras Boomsma lo empleaba como ocio, a la vez que estudiaba en la escuela secundaria y desarrollaba su carrera militar, (se alistó como voluntario en el Ejército, en el 1ª Regimiento de Infantería de Assen en 1898 con apenas 22 años). Pese a esta dedicación, Boomsma continuó en activo en el fútbol hasta 1907. De hecho, en los duelos internacionales frente a los belgas, era el jugador de mayor edad del equipo. Tras colgar las botas, sería nombrado miembro de honor del club. Aún así, su conciencia y voluntad nacionalista ya era patente y así lo mostraba como militar y como futbolista. En 1899, un partido entre su club, el Sparta y el campeón holandés, el RAP de Amsterdam se empleó para recaudar fondos para apoyar a los neerlandeses en la segunda guerra de los boers frente a los británicos. Boomsma hizo el único tanto de un encuentro que obtuvo más de 1200 florines.

Tras dejar el fútbol, ahora sí, Boomsma continuó su carrera militar. En 1936,  ya tenía el rango de coronel y estaba al frente de la guarnición de Appeldorm y ocupaba la comandancia en el distrito oriental de los Países Bajos. Al comenzar la II guerra Mundial fue movilizado de inmediato. Estuvo al frente de la defensa de Rotterdam cuando fue atacada por las tropas alemanas, y tras caer la ciudad regresó a Appeldorm donde fue uno de los fundadores y de los dirigentes del Departamento del Orden, la unidad clandestina que dirigía la resistencia holandesa en la región y trataba de mantener el contacto con el gobierno en el exilio que se había refugiado en Londres. Debido a estas actividades fue encarcelado tres veces e interrogado en abundantes ocasiones por la Gestapo. La primera vez del 28 de marzo de 1941 hasta el 19 de enero 1942 en Scheveningen. La segunda vez desde el 21 de marzo 1942 hasta el 16 de mayo de 1942, de nuevo en Scheveningen. La tercera y última vez desde octubre de 1942, primero encarcelado en Utrecht, luego fue trasladado a Vught y finalmente al campo de concentración de Neuengamme cerca de Hamburgo, donde murió el 26 de mayo 1943 con 63 años. Curiosamente el campo en el que uno de sus mandamases era Otto Harder, otro ex futbolista que al acabar el conflicto sería condenado por crímenes de guerra y que no se apiadó de su compañero holandés.