jueves, 9 de abril de 2015

Irán amenazó con retirarse del Mundial 98 por la emisión de "No sin mi hija"


"Not without my daughter" fue uno de esos libros que consiguió un inesperado éxito de ventas y se tradujo a practicamente todos los idiomas del mundo. Contribuyó a dar visibilidad al problema de mujeres occidentales que contraían matrimonio con un iraní, acudían a la República Islámica, país de su marido y allí se encontraban atrapadas. Sin derechos. Sin ningún poder de decisión. Subyugadas por la voz de su esposo, que era la única válida. Su autora Betty Mahmoody narró su historia real, cuando en agosto de 1984 acudió con su marido y su hija de cuatro años a Teherán a visitar a la familia paterna, en principio por apenas dos semanas. Pero una vez allí, la situación pareció convertirse en definitiva. Se le quitó el pasaporte. Se encerró en la casa de sus familiares. Tuvo que permanecer dos años en un país donde carecía de derechos, debía ir cubierta y su única actividad era permanecer al cuidado del hogar. La relación incluía maltratos físicos, amenazas de muerte y estar largas temporadas alejada de su hija. Cualquier solicitud de apoyo institucional (más complicada aún, al no existir relaciones entre EEUU-Irán) resultaba contraria a la normativa iraní. El matrimonio era válido, y por tanto, la única voz con poder decisorio era la del varón. Finalmente, tras dos largos años y un complicado peregrinaje de más de 800 kilómetros, apoyado por gente contraria al régimen de los Ayatolás, Mahmoody logró escapar a Turquía con su hija. Posteriormente publicó su famoso libro, al que siguió una segunda parte "For the love of a child" y fundó la ONG, One World: Ford Children. El libro, aseguraba que existían muchos más casos de mujeres occidentales "retenidas" por su maridos en Irán, fue llevado al cine en 1991, protagonizado por Sally Field y Alfred Molina. Y pese a que tanto libro como película fueron críticadas y rechazadas por el Gobierno de Irán, supusieron abundante propaganda contra un régimen enemistado con Occidente. Y máxime por el alto grado de repercusión que tuvieron. Menos tuvo, el documental que ofreció el punto de vista del padre, realizado por Alexis Kouros en 2003. Sayyed Borzog Mahmoody, murió en 2009 sin haber podido volver a contactar con su esposa y su hija.

En pleno Mundial de 1998, la cadena francesa M6 decidió emitir la película. Y la Federación de Fútbol de Irán, que se encontraba en plena concentración, montó en cólera. Pensó que era una estrategia para descentrar a sus jugadores. Y una afrenta contra el pueblo y la cultura iraní basada en mentiras norteamericanas. Su enfado fue tanto, que el propio presidente de la Federación decidió dirigir una carta a la FIFA en la que recordaba la obligatoriedad de prohibir mensajes políticos o religiosos durante el mundial, algo que se había producido con la emisión de la cinta y que había perturbado gravemente a su jugadores. El run run de una posible retirada del campeonato llegó a rumorearse, sin por supuesto, producirse.

En la web de la FIFA todavía puede consultarse la repuesta, y el como se lavó las manos la FIFA ante la emisión de una película, de un canal privado, ajeno al que retransmitía los partidos. Sin embargo, una cadena alemana, Vox, que también tenía previsto retransmitir el film, decidió no hacerlo

2 comentarios:

doRCCV dijo...

Y vemos como un partido político hace pensar mal de una cadena alemana por unos segundos jeje.

PD: A raíz del anterior post se me olvidó mencionarte esto. Otro ex futbolista ligado al PP. El ex del Celta Prieto

http://www.moiceleste.com/2015/04/el-ex-celtico-prieto-inicia-su-carrera.html

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Ey, muchas gracias por el aviso. No lo sabía. La verdad es que no tengo mucho recuerdo de este jugador, pero voy a intentar dedicarle su conveniente post.