miércoles, 4 de junio de 2014

MUNDIAL 2014: Charles Miller y la paternidad del fútbol en Brasil

Charles Miller
Estamos ya a pocos días de que comience el Mundial de Brasil. Sin duda, uno de los países que más predilección siente por este deporte. ¿Pero quien introdujo el balompie en el país carioca? Como sucedió practicamente en todo el mundo, habría que buscar el origen en emigrantes, trabajadores ingleses que popularizaron este deporte. 

Habitualmente, este honor ha correspondido a Charles Miller, un muchacho nacido en Sao Paulo en 1874, descendiente de un ingeniero ferroviario inglés, John Miller, que se casó con una brasileña, Carlota Fox, también con raíces británicas. Regresó a suelo inglés para cursar estudios, y allí se aficionó al deporte. Empezó a practicar el fútbol y tuvo actuaciones destacadas. Dio sus primeras patadas con el Corinthians, un club amateur de Londrés (y cuyo nombre inspiraría posteriormente para el equipo brasileño) y luego también jugaría con el Southampton. Finalizados sus estudios en 1894, tocaba regresar a Brasil, pero en su equipaje, acompañó botas, balones, unos uniformes usados y un reglamento de la Federación inglesa con las 13 pioneras reglas del fútbol. Su intención era la de seguir jugando a este deporte en el lejano Brasil.

Y tuvo éxito. Primero convenció a los ingleses presentes de que se volcarán con el fútbol. El primer partido en Brasil enfrentó a trabajadores de la compañía del gas contra los obreros de la Railway Sao Paulo, donde destacaba el ideólogo del duelo, Charles Miller. Su empeño en potenciar el deporte se mantuvo y así surgió el Sao Paulo Athletic, el decano de los equipos brasileños. Tuvieron que pasar unos años para la creación de un campeonato con diversos equipos, pero el Sao Paulo, con Miller en sus filas conseguiría imponerse en las tres primeras ediciones consecutivas, 1902, 1903 y 1904. Colgó las botas en 1910, para trabajar en la Royal Mail y acceder al cargo como vicecónsul británico.

Miller ha pasado a la historia como el padre del fútbol brasileño y tiene una gran cuota de responsabilidad. Aunque no es el único que merecería aparecer como progenitor. Desde Inglaterra, han surgido muchas voces que reivindican la figura del escocés Tom Donohoe, trabajador de la industria textil y que se desplazó a Bangu en 1893, meses antes al retorno de Miller. Allí han aparecido referencias a partidos y choques. Donohoe, también participaría en la fundación del equipo de Bangu en 1904. Pese a que su influencia y popularidad resultó inferior, esos meses de ventaja hacen que algunos reclamen esa paternidad del fútbol brasileño a este último.

Otros nombres que también merecerían tener su hueco serían, Oscar Cox, otro descendiente de ingleses que nació en Brasil y regresó enamorado del fútbol tras estudiar en Europa. Participó en los primeros choques que organizó Miller, además de ser el fundador en 1902 del Fluminense, uno de los conjuntos históricos del país o el del alemán Hans Nobiling, que fundó el Germania en Sao Paulo, tomando como referencia los colores del Hamburgo, equipo en el que había jugado antes de emigrar a Brasil como comerciante.
Estatua en honor a Tom Donohoe