miércoles, 12 de marzo de 2014

La alargada maldición de los técnicos sudamericanos en la Champions

1965. Ese es el último año en el que un técnico no europeo conseguía levantar la Champions League. Fue Helenio Herrera con el Inter. Considerado uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos. El  hombre que perfeccionó el catenaccio y con él consiguió gran parte de sus triunfos. Pionero en algunos métodos de entrenamiento y autor de una gran cantidad de frases polémicas que aún hoy se siguen citando. Pero, desde ese 1965, ningún otro entrenador iberoamericano ha conseguido alzarse con la Champions. HH lo hizo en dos ocasiones consecutivas, 1964 y 1965 y también rozaría de nuevo el título en las finales del 67 y del 72...

CAMPEONES DEL MUNDO DE SELECCIONES

Desde entonces a Europa han llegado multitud de entrenadores sudamericanos de renombre. Algunos triunfaron con sus Selecciones consiguiendo proclamarlas campeonas del Mundo. Con estilos muy diferentes. Mario Zagallo, campeón con Brasil en 1970, nunca se animó a entrenar en Europa. Menotti, con Argentina en su mundial en casa 1978 sí lo intento dirigiendo a Barcelona (83-84) y Atlético de Madrid (87-88), pero esos equipos no disputaron la Champions. Su antítesis, Bilardo entrenó al Sevilla en dos etapas 92-93 y al principio de 1997. Su fichaje ilusionante y reforzado con la llegada de Maradona, tampoco resultó adecuado, y Bilardo tampoco escuchó el himno de la Champions. Carlos Parreira, tras conseguir proclamar campeona a Brasil en 1994 fue una de los sensaciones del mercado de fichajes del Valencia de Paco Roig, pero acabó destituido al poco tiempo. Tuvo más éxito en Turquía, ganando la Liga con el Fenerbahce en 1996... pero regresó a Brasil y tampoco pudo intentar enmendar el vacío pos Herrera. Scolari, tras hacer a Brasil pentacampeona mundial en 2002 y tras una brillante etapa al frente de Portugal entre 2003 y 2008, fue la enésima apuesta de Abramovich para intentar ingresar al Chelsea entre los campeones de Europa. El mal hacer liguero provocó su sustitución por Guus Hiddink... El equipo londinense seguía vivo en Champions, hasta que se encontró con aquel zapatazo milagroso de Iniesta en el 93 en Stamford Bridge que dio el pase a la final al Barça de Guardiola. Scolari, tras su bien remunerada aventura en Uzbekistán y dirigir al Palmeiras es de nuevo el seleccionador brasileño que intentará conseguir la sexta corona en casa. Pero ninguno pudo alcanzar el cetro europeo pese a haber saboreado el éxito mundialista. Otro ex seleccionador brasileño, aunque este no conoció el título mundial, fue Vanderlei Luxemburgo, apuesta del Real Madrid al final de la primera etapa de Florentino. Llegó tras la espantada de Camacho y la minietapa de García Remón Estuvo practicamente un año de diciembre del 2004 al de 2005, donde acabó sustituido por López Caro. En su primera participación en Champions, fue la Juventus de Capello en octavos de final la que dejó al Madrid en la cuneta. Al año siguiente, el Madrid fue superado en la fase de grupos por el Lyon. Contra el Arsenal en octavos, Luxa ya no ocupaba el banquillo blanco. El uruguayo Oscar Washington Tabárez fue una de las apuestas de Silvio Berlusconi para el Milán en 1996, pero la apuesta terminó en un sonoro fracaso. Eliminado en la fase de grupos de la Champions, aventajado por Oporto y Rosenborg noruego. En el Scudetto, fue destituido en diciembre. El "Virrey" Bianchi que enamoró con su Boca Juniors contó sus incursiones europeas con tremendos fracasos.

LOS DOS SUBCAMPEONATOS DE CÚPER
Solo un hombre rozó romper esta racha fatídica que se aproxima ya a los 50 años. El argentino Héctor Cúper. Tras entrenar en su país a Huracán y Lanús, fue la apuesta del Mallorca en su regreso a 1ª división en 1997. Y Cúper se convirtió en un autentico ídolo en la Isla. Un 5ª puesto y una final de Copa resistiendo con nueve jugadores al Barça de Van Gaal. Al año siguiente, pese a vender a siete titulares, el Mallorca acabó la Liga en 3ª posición (su mejor resultado histórico) y alcanzó la final de la Recopa en su primera participación europea. A Cúper el Mallorca se le quedaba pequeño y pasó al Valencia. Y a punto estaría de conseguir levantar la Champions con el equipo ché. Dos finales consecutivas en 2000 y 2001. En una, superado por el Real Madrid. En la otra, como con la Copa del Mallorca, fue la tanda de penaltys la que dio el título al Bayern de Munich. Tras dejar Valencia, se comprometió con el Inter. En su segundo año, alcanzaría las semifinales de la Champions, siendo apeado por el Milan tras empatar a uno la eliminatoria. En su tercera campaña en Italia, comenzó la Champions vapuleando al Arsenal en Higbury por 0-3 y ganando al Dinamo de Kiev por 2-1 pero un titubeante inicio liguero y la falta de sintonía con varios pesos pesados de la plantilla acabó suponiendo su cese. Sería su último asomo a la máxima competición continental.

Y AHORA...

Seguimos esperando a ver que entrenador iberoamericano consigue suceder a Helenio Herrera... El fichaje del argentino Tata Martino por el Barcelona le ubica entre los favoritos indudablemente, aunque ultimamente su gestión está siendo bastante criticada y hay dudas sobre su continuidad de cara a la próxima temporada. Este año con una plantilla temible pero que al final suele decepcionar, emergía el Manchester City, con el chileno Manuel Pellegrini, hombre que ya disputado la competición con Villarreal, Málaga y Real Madrid, siendo las semifinales de 2006 su mayor alcance. El cruce Martino-Pellegrini, deja a uno de ellos por el camino de cara a esta temporada. Y al que no se puede descartar es a la irrupción del Cholo Simeone, recogiendo un Atlético deprimido posManzano a convertirlo en Campeón de Copa, capaz de disputar el título liguero a Real Madrid y Barcelona y de momento, con los colchoneros en cuartos...

4 comentarios:

doRCCV dijo...

Cúper en unos pocos anhos tuvo tal cantidad de mala fortuna que plantearía a cualquiera desistir. Me acuerdo de Ballack y las finales.

Si funcionara el 'cuadrado mágico' de Luxemburgo igual esa racha no duraba tanto...Menudo equipo titular tenía y nada jajaja.

Del Atlético no espero más en Champions, vapuleó al Milán cierto, pero que Milán también. Como bloque/conjunto no veo y recuerdo pocos equipos así, incluso los más férreos recientes, Valencia de Benítez o algún Chelsea no los veía tan buen 'bloque'. El Chelsea sí tenía más calidad individual y el Valencia tuvo la fortuna de no tener a los Madrid y Barça actuales. Así que al Atlético, aún viéndolo un gran conjunto, le falta algo, su juego es demasiado rancio por momentos y la Champions le queda lejos en mi opinión, pero todo se verá claro.

PD: El otro día me acordé de una historia de hace unos pocos anhos. ¿Fuera en un partido del Mallorca en Copa que la afición se pusiera a gritar 'Trejo Trejo Trejo' para que lo sacaran y el árbitro apuntara en el acta como gritos racistas 'negro negro negro' ?

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Es verdad, esta noche completo el artículo con el bueno de Luxa.

Cúper a modo de coña, en RCDM un blog sobre el MAllorca en el que colaboraba le dedicaron viñeta aqui.

Y respecto a la PD sí. Fue ademas en un partido contra el Barça y el arbitro sino me falla la memoria Ramirez Dominguez. La Federación eso sí, no sancionó al Mallorca.

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Ole! es la priemra vez que pongo enlaces en los comentarios! Me enseñó Rinat Rafaé! Grande él!

Kei_Kurono dijo...

Lo de Cúper y las finales y partidos decisivos es para estudio científico. En serio, chequeen su "palmarés" en la Wikipedia y aparece esto:

https://en.wikipedia.org/wiki/H%C3%A9ctor_C%C3%BAper#Manager

Subcampeonato de la Copa del Rey y de la Recopa de Europa (Mallorca), dos subcampeonatos de Champions League (Valencia), un Subcampeonato de Serie A (Inter de Milan), un Subcampeonato de Copa de Grecia (Aris Tsalonikas). Faltaría su subcampeonato del Apertura Argentino del 94 con Huracán. Solamente ganó una Copa Conmebol (la Copa Sudamericana de esa época, una suerte de UEFA) con Lanus y dos supercopas de España, una con Mallorca y otra con Valencia; se da la casualidad que a doble partido ganó siempre una final.... pero si la cosa era un partido, era imposible.