sábado, 29 de marzo de 2014

Curas y futbolistas

No era una de las principales ideas que tenía cuando inicié el blog. No me venían tantas vinculaciones entre fútbol y religión, pero luego a poco que uno va excavando, va topándose con historias que merecen la pena. En mi cabeza no se olvida como el portero argentino Roa, en su mejor momento, zamora en la Liga española y titular con la Selección Argentina, dejó el fútbol para convertirse en pastor de la Iglesia Adventista. O las profundas y manifiestas convicciones de jugadores como Artur Boruc o Kaka o del hipercatólico López Caro que ahora entrena a la islámica Arabia Saudí. Incluso hemos visto, los problemas de deportistas israelíes tratando de conciliar sus festividades con partidos, la influencia de la Iglesia Católica en el Calcio, o como en el mes de octubre el Alianza de Lima cambia los colores de su uniforme en honor al Señor de los Milagros.
Mulryne, ex United, en su investidura
 como sacerdote
Pero ultimamente, son también noticia el caso de jugadores que han dejado las botas para lucir el hábito. Phil Mulryne, ex jugador del Manchester United, en el que compartió vestuario con gente como Giggs o Beckham, del Norwich City y que fue 27 veces internacional por Irlanda del Norte. Tras unas malas conductas juveniles, expulsiones de la Selección incluidas, escapadas, borracheras, Mulryne empezó a enmendarse y comenzó a desarrollar su labor caritativa, y en 2008 dejó el fútbol. Practicamente de inmediato, ingresó como seminarista para acabar de ser nombrado sacerdote recientemente. También llamativo fue el caso de Chase Hilgenbrick, lateral estadounidense, internacional sub 17 con la Selección americana y que llegó a dar el salto a la primera división de Chile. Después en 2008, aceptó regresar a la MSL de su país en las filas del New England Revolution, pero a las pocas semanas anunció su retirada para volcarse de lleno en su fe. Quería ser sacerdote y sentía que tenía que realizar la voluntad de Dios, renunciando por tanto al fútbol.
Chase Hilgenbrick ya como sacerdote
LOS CASOS ESPAÑOLES
En España, recientemente no hemos visto casos semejantes. Pero sí existen sacerdotes que tuvieron que debatirse entre las botas y los hábitos. El primer caso fue en Palencia, Rafa Nuñez, fue escalando de las categorías inferiores del club hasta hacer su debut con el equipo morado en febrero de 1974 cuando este militaba en Tercera División. Y ahí se mantuvo varias campañas más, siendo uno de los jugadores más destacados del equipo. Pero, su vinculación al fútbol no le hizo abandonar sus estudios... de sacerdote. Que culminarían en 1976. A su ordenación acudió toda la plantilla, y esa misma tarde disputarían partido frente al Carabanchel. Permaneció en activo con el Palencia dos campañas más, llegando a estrenarse en Segunda B.

Coetáneo fue el caso que narraba Edu Bedía en el Cuadernos de Fútbol de Febrero´2014. El padre Comadrán, sacerdote nacido en Sabadell y que comenzó a jugar en el equipo de su tierra. Pero sus estudios de Teología, le llevaron a la Universidad Pontificia de Salamanca, donde a punto estuvo de ingresar en el Salamanca CF aunque fue rechazado por el entrenador por su otra función. Se comprometió con el modesto Béjar, de categoría regional y le permiteron seguir ejerciendo de sacerdote. Pero su buen hacer continuó, llegando incluso a ser convocado por la Selección Española universitaria, aunque una inoportuna lesión le impidió acudir y rumoreándose el interés del Atlético de Madrid por contratarle. Pero las circunstancias no fructificaron. Regresa a Cataluña, y juega con equipos modestos, Vilanova, Sitges, Vilafranca y Balaguer... pero en este último, de nuevo, se le vuelve a cruzar la posibilidad de dedicarse al fútbol profesional al recibir una oferta del Lleida. Su nombre aparece en la prensa, pero finalmente la posibilidad tampoco cuaja, pasando su último tren de dedicarse al fútbol. Continuaría jugando en modestos equipos de la regional catalana, e incluso en Francia, a donde acudió para aprender el idioma. En los años 90 colaboraba con el fútbol base del Tárrega, y es que mantiene las dos pasiones de su vida.
Bazurko celebra el gol victorioso de "la hazaña de la plata"

JUAN MANUEL BAZURKO, EL CURA DELANTERO Y LA HAZAÑA DE LA PLATA
Y no se puede dejar de pasar el artículo por otro cura español que se hizo su hueco en la historia del fútbol. Juan Manuel Bazurko era un sacerdote vasco, nacido en la localidad guipuzcoana de Motrico, y mientras cursaba su formación como sacerdote, disputaba encuentros con el equipo del pueblo en Tercera División mostrándose como un eficaz delantero. Al parecer, la Real Sociedad se percató de sus condiciones e intentó contratarlo, pero Bazurko permanecía firme en sus convicciones religiosa y deshechó la oferta. Su labor de misionero le llevó a Ecuador en 1969 donde regentaba una pequeña parroquia. Jugaba al fútbol como aficionado, pero sus condiciones no pasaron inadvertidas y al año siguiente ya se había comprometido con un equipo de la serie A, cercano a donde se ubicaba su parroquía, la Liga Deportiva Universitaria de Portoviejo. En tan solo una campaña, sus actuaciones fueron tan destacadas, que el Barcelona de Guayaquil se lanzó a por su fichaje. Sus condiciones eran seguir ejerciendo de sacerdote, mientras donaba sus ganancias a la parroquia. Pero con el Barcelona pasaría a la historia, además de proclamarse campeón de la liga ecuatoriana, sería el protagonista de uno de los goles más famosos del club. Se enfrentaban en la Copa Libertadores al Estudiante de la Plata, tricampeón los tres años anteriores y que jamás había sido derrotado en su campo. Pero el equipo ecuatoriano, se impuso 0-1 rompiendo esa imbatibilidad. El gol victorioso lo anotó Bazurko en un triunfo que pasó a ser conocido como "La hazaña de la plata". La narración de "pase de Spencer y gol de Bazurko" se convirtió en un lema popular, en un Guayaquil que salió a la calle a celebrar el triunfo y que se extendió por todo Ecuador. Pese a su popularidad, Bazurko no tenía sencillo compaginar el sacerdocio con su faceta futbolista en Guayaquil y regresó al acabar la temporada al equipo de Portoviejo. Años después regresaría a España y abandonaría el sacerdocio, hasta fallecer el pasado 20 de marzo.

5 comentarios:

@el9puro dijo...

Has aprovechado el pequeño aporte encontrando otros casos similares. Como siempre genial ;)

doRCCV dijo...

" el portero argentino Roa, en su mejor, zamora en la Liga española". Ahí se te olvidó poner algo después de 'mejor' supongo.

Augusto Fernández del Celta o Falcao son otros dos futbolistas bastante 'religiosos'. Como lo era Donato y su 'forza pra vivir'.

Desconocía los casos de los que hablas en el post.

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Jejeje, sí corregido lo de Roa.

Rinat Rafaé dijo...

Leí la historia de Bazurko hace algunos meses en una revista Líbero. La han rescatado al fallecer

http://www.eldiario.es/libero/Benditos-botines-bendito-gol_6_242585746.html

Ahora, si queréis unir fútbol y sacerdocio no debéis dejar de investigar un poco sobre Don Ángel Sarmiento, el capellán del Betis y uno de los mayores expertos en exorcismo de pais. Todo un personaje, debe tener como 10.000 años (bautizó a mi hermano hace 30 años y ya era viejo. Yo lo tuve en el colegio también como profesor de literatura... todo un personaje y más bético que Palmerín.

Anónimo dijo...

En Uruguay está el caso del Padre Ernesto Popelka. Que fue jugador de la primera División en el club Danubio.