martes, 3 de diciembre de 2013

La figura de Pedro Escartín

Cuando hice el post sobre "Estadios de fútbol con nombres franquistas" se me planteó el debate de que hacer con Pedro Escartín, que da nombre al campo donde disputa sus encuentros el Deportivo Guadalajara. Además, de lucir un busto que levantó el Ayuntamiento de Madrid y el Comité Técnico de Árbitros frente al Santiago Bernabéu en plenos Jardines del Mundial España´82.

La figura de Pedro Escartín es un tanto controvertida. Su biografía recoge sus inicios como futbolista, en la época todavía del amateurismo en el equipo madrileño de la Real Sociedad Gimnástica Española, pero una lesión le obligó a retirarse, así que desde 1924 comenzó a dedicarse al arbitraje. Y apenas cuatro años después ya alcanzó la categoría de internacional, llegando incluso a dirigir una de las semifinales de los Juegos Olímpicos de 1928. Sería el primer árbitro español en acudir a un Mundial en 1934. Y proseguiría su labor hasta 1948. En 1952, y así sería hasta 1961 fue el Presidente del Comité Técnico de Árbitros. Pero no serían sus únicas labores. También ejercería de periodista. E incluso, de seleccionador nacional en dos etapas. La primera en los años 1952 y 1953, cuando España no logró clasificarse para el Mundial de Suiza. La segunda en 1961, esta vez sí, obteniendo el pase para el Mundial de Chile. Pero, tras los calificatorios, como había anunciado, Escartín, dimitió. Fallecería en 1998. Su figura, parecía contar con agrado y respeto en el mundo del deporte. 

Sin embargo, uno se encuentra con textos como el de Bernardo de Salazar en su libro "La Selección a través de sus crónicas", en el capitulo 9, hablando de 1952, cuando sustituye a Ricardo Zamora al frente de la Selección:

(...) Le releva Pedro Escartín. Este gran teórico del fútbol, donde lo ha sido todo a lo largo y ancho de su vida, es el principal causante de la perdida de los valores tradicionales de nuestra Selección. 
Futbolista peor que mediocre, se refugió en el arbitraje para seguir de cerca el bote del balón. Árbitro acomodaticio con el poder, tanto federativo como de los principales clubes, realizó una prodigiosa y desmesurada carrera arbitral, reforzada tras la guerra civil por haber dirigido la comisión depuradora de árbitros afectos o no con el Movimiento Nacional.
Su nombre, sus relaciones y sus experiencias le llevaron a colaborar en los medios de comunicación, donde alcanzó gran prestigio a pesar de que sus obras escritas están plagadas de errores de todo tipo.

Y es ahí donde surge la controversia en su figura. Esa labor depuradora desde el Comité Técnico de Árbitros, que se llevó por delante a múltiples de sus afiliados. Quizá por designación e imperativo gubernamental, pero Pedro Escartín se tomó su función con entusiasmo y muchos árbitros hubieron dejar de ejercer por sus ideas políticas. Su nombre, sin embargo, ha superado el de ese pasado con cargo franquista y con una función tan especifica como ejercer la de depurador en el campo del arbitraje y ha alcanzado un consenso para ser considerado uno de los grandes estandartes deportivos del siglo XX con una brillante y respetada labor, galardonada incluso por la orden de mérito de la FIFA en 1968... 

1 comentario:

Anónimo dijo...

España-Holanda,me hubiese parecido mejor un España-Grecia pero lo peor es que luego toca Chile porque no tengo mucha confianza en Australia