sábado, 2 de noviembre de 2013

Cuando los jeques se van (I): Anzhi

El fútbol profesional asiste al fenómeno "jeque". Multimillonarios que deciden adquirir un club de fútbol y emplear su potencial económico para relanzar al equipo. No siempre es preciso que el mecenas sea un jeque al uso, pero es el término que se ha instaurado, aunque tengan cábida otro tipo de millonarios, sean rusos, indios o de donde sea preciso. Gracias a estos empujones, el Chelsea luce su primera Champions, el City ganó la Premier hace poco y PSG o Monaco asustan en Europa... pero hay otros casos en los que la retirada del Jeque y su potencial económico han dejado un solar, mucho peor que en el momento de partida.

Hace apenas un año, publiqué un artículo sobre lo que se estaba gestando en Daguestán, en el Aznhi. Un millonario ruso, Suleyman Kerimov, el 147 del mundo se había volcado en el equipo de fútbol. En una región conflictiva, con un estadio de segundo nivel que la UEFA no dejaba utilizar en competiciones europeas, veíamos jugar a Etoo, que además era el jugador mejor pagado del mundo, a Lass Diarra, a William, a jugadores internacionales, anteriormente a Roberto Carlos, que ahora era el segundo entrenador de Guus Hiddink. El equipo parecía mantener comba en Rusia, pero finalmente, acabó en tercer lugar, detrás de CSKA y Zenit. Alcanzaría la final de Copa, pero también sin éxito. Entrar en Champions era el sueño de Kerimov... pero el quedarse fuera trastocó todos los planes.

Ahora un año después, pese a que el equipo se mantiene vivo en la Europa League el panorama es desolador. Kerimov empezó a dejar de meter dinero. Los impagos se acumularon. Guus Hiddink fue el primero en dar portazo y marcharse tras dos partidos. Después lo fueron haciendo practicamente todos los jugadores. Etoo tomó rumbo al Chelsea con Mourinho, y con él también iría William. El resto de equipo rusos también se lanzaron a contratar a los jugadores desencantados del Aznhi. Lass Diarra y el marroquí Boussoufa acabaron en el Lokomotiv, Gabulov, Zhirkov, Denisov y Samba en el Dinamo en un traspaso de cuatro futbolistas, Carcela regresó al Standard de Lieja belga... La desbandada no podía tener otro resultado. El equipo es colista de la Premier Rusa. De 14 jornadas, apenas ha conseguido seis empates. Ni un solo triunfo... todo apunta a un inevitable descenso. En Europa League si saboreó la victoria, en un grupo con el Totemham, el moldavo Sheriff y el noruego Tromso... Veremos cuanto dura el paseo europeo, porque regresar, se barrunta muy, muy lejano. 

2 comentarios:

David González Caballero dijo...

El problema del Anzhi, Málaga etc. es que hacen proyectos faraónicos. Los verdaderos cracks son Villarreal, Hoffenheim, Sassuolo, gente que invierte en cantera y crea un proyecto largo plazo.

Miki dijo...

Me va a gustar esta serie...