martes, 18 de junio de 2013

Paul Le Guen puede llevar a Omán al Mundial

Paul Le Guen fue un jugador aseado. Llegó a ser capitán del PSG y fue 17 veces internacional absoluto con Francia, aunque coincidió con esa aciaga primera parte de los 90, donde los franceses se perdieron varias fases finales antes de la llegada de la generación campeona en 1998. Defensa correcto, tras jubilarse dio el salto a los banquillos. Primero el Rennes, donde estuvo tres años cosechando buenos resultados con el conjunto bretón y acertando en el fichaje de varios jóvenes talentosos. Después, daría el salto al Olympique de Lyon, donde ganaría tres títulos ligueros consecutivos y alcanzaría unos cuartos de final de Champions League. Tras ganar su tercer entorchado, dimitió.

Probó suerte en Escocia, donde firmó con el Rangers por tres campañas, pero el proyecto finalizó prematuramente. El peor debut liguero de un entrenador con el Rangers, despojar de la capitanía y luego apartar a Barry Ferguson e incluso una pelea y escupitajos con aficionados del Celtic propiciaron que esos tres años de contrato se redujeran a apenas cinco meses. Le Guen, regresó a Francia, al PSG donde consiguió alzarse con la Copa, aunque el equipo parisino, pre-jeque, bordeó los puestos de descenso.

Entonces, en 2009 Le Guen dio al salto como Seleccionador. Camerún, que había iniciado una pésima fase de clasificación con una derrota y un empate, logró cuatro triunfos consecutivos y se coló en la cita de Sudáfrica. Sus cambios habían sentado bien y Los Leones Indomables parecían llegar en condiciones al primer mundial africano... Pero el torneo se convirtió en un desastre. Alteró el sistema de la fase de clasificación, Etoo fue desplazado a la banda, se cargó de responsabilidad a Nkoulou con apenas 19 años, hubo un conato de motín de los propios jugadores y Camerún perdió los tres partidos y fue el primer conjunto eliminado del Mundial. Su contrato no fue renovado.

Desde 2011 aceptó embarcarse al frente del Sultanato de Omán. Un país de mayoría árabe y religión musulmana, que comparte frontera con Arabia Saudí y Yemen, cuya forma de gobierno es la Monarquía Absoluta que encarna el sultán Qabus bin Said desde 1970, tras derrocar a su padre. Ahora, alejado de los nombres glamourosos del fútbol, Le Guen, que aceptó este exilio puede llevar al sultanato asiático a un Mundial. Al menos, si hoy lograse un empate en Jordania, pasaría a la ronda del playoff asiático y se mantedría el sueño del país de acercarse a la fase final del Mundial. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es curioso como Francia ha exportado numerosos entrenadores a países africanos en las 2 ó 3 últimas décadas (henri michel, jean vincent,renard,le roy,lamouchi..)supongo que el antiguo periodo colonial y esa amplia difusión del idioma ligado a la falta de profesionalidad en muchos países han tenido que ayudar.

yago.yerga@hotmail.com

Anónimo dijo...

y en asia,pues supongo que con la de dinero que está entrando en muchos países y con lo de qatar en vista pues ocurrirá más de lo mismo, de hecho en españa ya se empieza a exportar ,y si a esto le unimos buenos sueldos y una relajación imposible de conseguir en los clubes...
yago yerga

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Pues al final... le debimos gafar. Perdió 1-0 en Jordanía y Oman se queda fuera del playoff.