jueves, 20 de junio de 2013

La Micronesia Española

Esta noche se enfrentan España y Tahití en el segundo partido de la Copa Confederaciones. Así que, como poco puedo aportar del pequeño campeón de Oceanía en materia futbolística... ¿porque no pasamos hoy del fútbol y hablamos de otras cosas? ¿Sabeís que la primera expedición europea que llegó a Tahití era española? La tesis más extendida es que el occidental previo en divisarla fue el marino portugués Pedro Fernandez de Quiros en 1606. Otros apuntan, unos años antes en 1576, al marino Juan Fernández, al que algunos también consideran como el descubridor de Nueva Zelanda, con anterioridad a los marinos británicos... Después llegarían expedicionarios ingleses y franceses... Ante el temor que desde allí pudieran lanzarse ataques a los territorios españoles de iberomérica, el virrey de Perú Manuel de Amat, intentó establecerse en la Isla y montar una Base al servicio de la Corona Española, pero no tuvo éxito... 

El caso es que hasta aquí acababan los vestigios españoles en Tahití... pero como seguíamos sin poder invocar el fútbol y ya nos hemos metido en temas de Historia, Soberanía, Expediciones marítimas... Hoy me ha venido a la cabeza contar una historia, que me narró un buen amigo de la facultad. Una historia no muy conocida y divulgada sobre un conjunto de cuatro islas de la Micronesia, que España podría reivindicar su soberanía... "La Micronesia Española". Al parecer, tres islotes y un atolón coralino ya hundido, de escaso tamaño y aún menor valor económico y que no fueron incluidos en ningún tratado tras la entrega de Filipinas en 1898 y otros conjuntos de Islas oceánicas que fueron vendidas a EEUU y Alemania. Al no haberse tenido en cuenta, seguirían siendo "legalmente" soberanía española. Los últimos, y esta vez sí, territorios de Ultramar que "sobreviven" de nuestro Imperio donde no se ponía el Sol.

Kapingamarangi, Nukuoro, Mapia y el atolón coralino de Ocea. Entre ellas, no alcanzan los 1000 habitantes, y una superficie diminuta. Mapia está deshabitado y alejado a gran distancia de las dos primeras, Ocea hundido... El caso es que en 1949, ante el descubrimiento que hizo Emilio Pastor Santos, un investigador del Csic, sobre la posibilidad de reclamar la soberanía de estas Islas (que están administradas por Indonesia en el caso de Mapia, y por los Estados Federados de Micronesia en los otros), la petición llegó a ser valorada incluso en un Consejo de Ministros franquista en 1949. Algo, que pese a no renunciar a ellos, prefirió posponerse, en una España que todavía, ni tan siquiera había ingresado en la ONU y ya se dedicaría a gastar sus reivindicaciones territoriales en Gibraltar. La noticia puede encontrarse en diversos apartados de internet. El ABC, en el 76, la dedicaba un artículo en el que recoge la esquela de Emilio Pastor Santos del año 56 y algunas de las declaraciones aparecidas esos días en la prensa y en el propio Consejo de Ministros. Además de referirse a las Islas con unos nombres más castellanos como los de Os-Guedes, Corea, Pescadores y Ocea... 

La verdad es que las imágenes de las islas dan ganas de ir a pasearse, ponerte bañador y una camiseta de la Selección y decir, "aquí entro sin pasaporte ¡oiga!..."


PD Por si a alguien se le ha avivado el deseo de reivindicar Islas (que algunos crecimos con ese "Al alba y con tiempo duro de levante..." con el que ilustraba el Ministro de Defensa tras recuperar el islote de Perejil...) He encontrado otra reivindicación del ABC de... ¡1935! de una Isla de la que se han adueñado los franceses: Isla de Pasión o Isla de Clipperton... que también México la tiene como pérdida pero unos años antes...


3 comentarios:

doRCCV dijo...

"Kapingamarangi, Nukuoro, Mapia, el atolón coralino de Ocea y Gibraltar espanholes!!!"

Nuevo grito de guerra.

Rinat Rafaé dijo...

En 3-2-1 empiezo a buscar relación de el atolón coralino de Ocea y el fútbol sevillano!!

fantástica entrada!

Manuel Rodríguez dijo...

Lo que hay que hacer es reforzar los vínculos lingüísticos y culturales con las islas Marianas y Carolinas y olvidarnos de reivindicaciones absurdas...