lunes, 6 de mayo de 2013

La presencia de Red Bull en el fútbol

Empecé a preparar este artículo tras una nueva victoria de Vettel. De nuevo, tiene pinta que el piloto alemán llevará a Red Bull al título de Fórmula 1, por delante de Ferraris, Mercedes, Renaults... Y es que, deporte que toca la compañía de Dietrich Mateschitz, suele convertirse en un éxito. Y esto acaba redundando en un incremento en las ventas de la bebida en una pescadilla que se muerde la cola mientras genera triunfos, imagen, popularidad y dinero... Podíamos hablar de como sostener dos equipos en Fórmula 1, de la hazaña de Felix Baumgartner, de otros deportes que también esponsoriza... pero es que la presencia en el fútbol de Red Bull también comienza a extendidísima. Y su manera de llegar, cambiar símbolos, nombres e indumentaria por la propia de la marca no termina de convencer a todo el mundo...

SALZBURGO (2005)
Mateschitz, austriaco, decidió que su primera adquisición futbolística debía ser el equipo de su tierra. El Austria Salzburgo, que fue el primero en padecer lo que conllevaba integrarse en el mundo Red Bull. El equipo, fundado en 1933 vio como se alteraban su escudo, colores y denominación. Ya en su entrada, Red Bull dijo que esto era un nuevo club, sin historia y así lo publicó en su web. Pero la Federación Austriaca obligó a dar marcha atrás, y ya que la plaza había sido adquirida sobre el germen del antiguo Casino, debía respetar sus orígenes. En el club, no aparecen tanto fichajes de grandes nombres en una poco cotizada liga austriaca, pero sí convenció a un tándem de entrenadores ilustres. El italiano Giovanni Trapattoni y el alemán Lothar Matthaus. El equipo desde 2006 ha ganado cuatro veces el título liguero en Austria y su presencia en competiciones europeas es habitual. Pero esto no ha conseguido suavizar a los aficionados disconformes, que decidieron refundar el Austria Salzsburgo, y comenzar desde las últimas categorías, pero respetando la tradición del equipo.

NUEVA YORK (2006)
Tras la experiencia en Europa, Mateschitz decidió que debía potenciar el deporte rey en EEUU... donde no termina de prender la mecha del soccer. Pero él, europeo, si quería poner su granito de área. Y ¿que mejor que con el equipo de Nueva York? Desde 2006 luce los colores de Red Bull. En 2010 levantó un nuevo estadio, por supuesto denominado Red Bull Arena, y en estos años ha conseguido fichajes de la talla de Thierry Henry, Rafa Marquez, Juninho Pernambucano o el australiano Tim Cahill. Eso sí, los éxitos se le han resistido. Solo alcanzó la final de 2008 y no consiguió alzarse con el título.

BRASIL (2007)
El país donde el fútbol y el carnaval se viven con un aroma especial, no podía escapar de las redes de Red Bull. En 2007, Red Bull decidió fundar su propio club que comenzaría en los niveles más bajos del fútbol brasileño. En la ciudad de Campinas, Sao Paulo, surgió este nuevo equipo, alejado de los grandes y poderosos, pero con un paso firme pero calmado que ya ha protagonizado dos ascensos en apenas cinco temporadas. Si mantiene esa progresión, no suena descabellado pensar que en pocos años acabe compitiendo con los grandes equipos del país brasileño. Como curiosidad, al tener que compartir estadio con otros equipo de Sao Paulo, debe respetar su nombre y no ha podido alterarlo por el de Red Bull Arena, como sí ha sucedido en el resto de casos.

GHANA (2008)
El equipo más desconocido de los controlados por la marca del toro. ¿Un equipo en Ghana? Pues sí. Desde 2008 Red Bull se hizo con un equipo en el país africano. Primero, como una simple academia para competir en categorías inferiores e intentar localizar jóvenes talentosos que pudieran dar el salto a Europa. Pero desde 2010 también lanzó su equipo profesional que compite en la segunda división del país. Aunque todavía no puede presumir de fueras de serie, de momento el centrocampista Felix Adjei ha sido el primer beneficiado de esta fórmula, y lleva desde 2011 alternando el filial del Red Bull Salzburgo con algunas apariciones en el primer equipo.

LEIPZIG (2009)
Mientras que en el caso de Salzburgo, Red Bull recogió un equipo fuerte, y lo mismo sucedió en Nueva York, aunque no hayan llegado los triunfos y tenga un sistema de drafts y sin descenso similar al de la NBA que convierte la MSL en una competición bastante peculiar, la entrada de la marca de bebidas en el fútbol de Alemania ha sido muy diferente. En 2006, intentó adquirir el Sachsen Leipzig, un equipo cuyo origen parte de 1899 pero que se encontraba en una pésima situación económica (acabaría siendo disuelto en 2011). Pero los aficionados, a base de mostrar su desacuerdo y protagonizar constantes muestras de rechazo lograron frenar la adquisición por Red Bull. Hubo que esperar a 2009, sobre la base del SVV Markranstadt, Red Bull adquiría su plaza y comenzaba su andadura en la 5ª categoría del fútbol alemán. El equipo se desplazó a Leipzig, ciudad del Este alemán y anunció su ambicioso proyecto de alcanzar la Bundesliga en un plazo de 10 años. De momento, ya han ascendido una categoría... ¿Conseguirá el reto? ¿Se imaginan a un equipo de la antigua RDA pudiendo competir contra los grandes? Desde luego, con el sustento de Red Bull no conviene descartar nada.

6 comentarios:

Futbol con patillas dijo...

Muy interesante, desconocía el equipo brasileño, y apenas sabía nada del de Ghana.
En cuanto a la ultima cuestión, sería el equipo de la RDA mas capitalista de la historia jaja

Cuenta en twitter: https://twitter.com/futbolpatillero

Juanma dijo...

Buen artículo Gontxo. Creo recordar que en uno de los períodos de cambio de propiedad que se han vivido en el Mallorca en los últimos años, una vez sonó la posibilidad de que Red Bull se hiciera con el equipo. No recuerdo bien como fue la cosa, pero me imagino que en España sería dificil de digerir lo de cambiar el nombre y escudo del equipo por el de la marca.

Gonzalo Mazarrasa dijo...

@FutbolconPatillas

Sí... de la RDA por ubicación geográfica. PEro poco parentesco ya...

@Juanma

Efectivamente. Recuerdo ese verano, hace cuatro años ya... Vincularon al Mallorca con 10 mil compradores, al final se lo quedaron la familia Marti Asensio que acabó dimitiendo al mes, tras no pagar lo acordado y estar respondiendo en el juzgado de apropiación indebida... Uno de los que sonó fue Mathetich. No sé sabe si llegó a haber interés real, algunos dicen que incluso encargó una auditoría. El caso es que si lo hizo salió espantado...

En España seguro que sucederia como en Austria. Cambiar un equipo entero provocaría rechazo, seguro. Por mucho dinero que meta y grande lo haga...

Miki dijo...

Yo tampoco tenía ni idea, gracias por el artículo.

No tengo yo tan claro que supusiera rechazo absoluto... Los campos de fútbol nos los han ido renombrando y al final hasta nos hemos acostumbrado. Y me fiaría muchísimo más de Red Bull q de un jeque cualquiera.

Eso sí, si el atleti pasa a llamarse Red Bull y sigue entrenándolo Simoenoe, Caminero no se va a poder reir más en su despacho xD

Gonzalo Mazarrasa dijo...

Pues hombre... Yo también me fiaría más de Red Bull que un jeque la verdad. Y más viendo los que han pasado por España... Pero yo creo que cambien escudo, uniforme, etc... no gustaría. Por supuesto, hay aficiones más belicosas que otras, pero no creo que hiciera mucha gracia.

Jeje, lo de Caminero-Simeone sigue siendo un tandem curiosisimo... pero hay que se mantiene.

Guillem dijo...

Para los mallorquinistas que seguimos tu blog:

Si en lugar de ir al Ono o al Iberostar, vamos al Red Bull Estadi, sería algo inaceptable??

Los colores, no creo que nos los hagan cambiar, ya vamos de rojo, y hemos ido con pantalones negros, rojos y a veces blancos (según el partido)... Pasaría algo??

Y el escudo, tampoco me parece algo sagrado. Lo hemos ido cambiando a lo largo de los años y de las diferentes formas de gobierno. Incluso hemos cambiado el nombre en las diferentes épocas, así que si en lugar de ser Real Mallorca somos Red Bull Mallorca, y en lugar de tener una corona en el escudo nos ponen una lata de Red Bull, si todo eso va acompañado de buenos jugadores que nos devuelvan a primera y nos lleven a Europa... cabe la posibilidad de al menos planteárselo??

Un abrazo!