jueves, 20 de diciembre de 2012

Las medias de Di Stefano


En la década de los 60 no existían los conceptos tan habituales ahora de Derechos de imagen, contratos de exclusividad, ingresos millonarios vía publicidad. Por supuesto había casos de futbolistas mediaticos, pero ni de lejos a lo que suponen ahora términos como los Galácticos, y las cifras que se manejaban se encontraban a años luz de las de hoy en día. Los deportistas no eran un reclamo habitual en la publicidad. Además, el contexto político y social de la España franquista, era gris, poco imaginativo y bastante conservador. El bikini llegaría años más tarde, la censura perduró incluso con Franco muerto y fenómenos como el "destape" o películas de un corte molesto para la Iglesia encontraban manifestaciones de repulsa e incluso amenazas...

Por eso, no deja de sorprender en esa perspectiva lo mal que sentó el anuncio que Alfredo Di Stefano hizo para una compañía de medias. Se trataba del considerado mejor futbolista del mundo. Había participado con éxito y una capacidad goleadora increíble en la consecución de las cinco primeras Copas de Europa del Real Madrid. Con el Real Madrid anotó más de 300 goles. 

Pero en 1962, una campaña publicitaria llevaba su imagen. En el torso superior, aparecía él con la camiseta del Real Madrid, y en la parte de abajo unas medias de mujer. En el cartel se leía "Si yo fuera mi mujer... llevaría medias Berkshire". El anuncio no sentó bien. Se percibió como ridículo y disparatado. Santiago Bernabeu movió cielo y tierra para retirarlo, a la Saeta rubia le tocó devolver las 175.000 pesetas con las que se le había gratificado y, apenas circuló unos días más en la prensa.