viernes, 9 de septiembre de 2011

Guadalajara, la nueva esperanza castellanomanchega

Castilla-La Mancha es la tercera Comunidad Autónoma más grande de España, pero solo la novena más poblada. Su potencial deportivo a lo largo de los años ha sido escaso. De hecho, uno de sus simbolos principales, el Balonmano Ciudad Real, 3 veces Campeón de Europa y 5 de la Liga Asobal abandonaba la ciudad para emigrar a la Capital y refugiarse bajo el manto del Atlético de Madrid. En Baloncesto, nunca han logrado asomarse a la liga ACB y en el fútbol se vislumbran duras sombras.

Lejos quedan los tiempos del Calvo Soltelo de Puertollano en 2ª en los años 60 y 70, que incluso llegó a disputar una promoción de ascenso en la 67-68. No fue hasta los años 80, cuando alguno de sus equipos se asomó al profesionalismo. El Albacete tuvo un paso testimonial por Segunda en la campaña 1985-86 al descender inmediatamente, pero ya era un hito dar el salto a la categoría. Después llegarían tiempos más lustrosos. Benito Floro se hizo cargo del equipo en 1989 y de lidiar con el regreso a Tercera, barrió en Segunda B y Segunda y logró un meteórico ascenso a Primera, que unido a un juego rápido y fluido sembró la layenda del "Queso Mecánico", ya que el año de su ascenso los albaceteños, sin experiencia en la máxima categoría, fueron 7ª en la 91-92.

El equipo se consolidó, con apuros se salvó los tres años siguientes, en unos casos recurriendo a la promoción. En otros, pese a perderla, la ampliación a 22 equipos le repescó para Primera. Al año siguiente, 95-96, perdería la categoría, pero tras otros siete años en Segunda, volvería a asomarse a Primera de la mano de Cesar Ferrando. Esta vez, la primera duraría dos años. Pero una nueva oportunidad para que por el Carlos Belmonte desfilasen Real Madrid, Barcelona, etc... Pero los problemas económicos empezaron a hacerse irrespirables. El equipo ya no volvió a asomarse a los puestos de privilegio, y tuvo que reinventarse para sobrevivir, incluso vendiendo a los juveniles para intentar subsistir. Pero el año pasado, siendo el último, el equipo perdería la Segunda y retornaba a una 2ªB a la que no se asomaba desde hacía más de dos décadas.

En los 90, además, contó con la animación del CD Toledo. El equipo del Salto del Caballo alcanzó la división de plata en la 93-94 tras un solo año en 2ªB y a punto estuvo de protagonizar un ascenso fugaz como el del Albacete. El equipo, en su primera campaña fue 4ª y llegó a disputar la promoción de ascenso pero fue derrotado por el Valladolid. Los demás años, el equipo se mostró más alejado del ascenso, pero se convirtió en un clásico de 2ª. Hasta que en la 99-2000, colista, perdería la categoría. Como consuelo, militando en 2ªB, le llegaría el hito de eliminar al Real Madrid en Copa del Rey. Pero la situación tornó a peor, en 2004 descendería a Tercera, en la que ha permanecido más tiempo, pese a retornar esta campaña a Segunda B.

Tras el descenso del Albacete, parecía que el profesionalismo desaparecía del fútbol castellano manchego, pero sorprendentemente irrumpió el Guadalajara, que nunca se había asomado a estas lides. Tras imponerse a Orihuela, Sevilla Atlético y Mirandés, el equipo morado se estrena en 2º y asume el orgullo de representar a una Comunidad Autónoma con escasos éxitos deportivos. De momento, un empate y una victoria en dos jornadas le situan con un inicio esperanzador. Mañana toca recibir al Huesca.